Luis Urzúa dio su versión acerca de la situación de la empresa San Esteban, que operaba hasta el derrumbe que sepultó en vida a los obreros.

El líder de los 33 dijo en Tribunales que la inseguridad en San José era vox pópuli

Por UNO

El cerebro político de los mineros de Atacama, Luis Urzúa, declaró ante la Justicia chilena suversión a cerca de la actuación de la empresa San Esteban, la que operaba la mina San José hasta

que un derrumbe dejó atrapados a 33 trabajadores a 700 metros de profundidad, el 5 de agosto. "Esto

no puede volver a pasar", le gritó al mundo este minero al salir del cautiverio después de que lo

hicieran sus 32 compañeros.

El fiscal regional Héctor Maya, a cargo de la investigación, escuchó de Urzúa que la

inseguridad de la mina que adquirio fama mundial en los últimos meses era vox populi entre los

trabajadores. Ahora, el funcionario judicial debe determinar si la certeza de los mineros respecto

a la inminencia de un accidente como el que sacudió a la explotación de San Esteban fue debidamente

comunicada a los responsables de la empresa.

En caso de que llegara a esa conclusión, allanaría el camino a una acusación dura contra la

acción de los empleadores de "los 33 de Atacama". Además de Urzúa, se presentó aye ante el fiscal

Oscar Raygadas, otro de los mineros que fueron rescatados el miércoles 13 de octubre.