El plazo fue de una semana, antes de las protestas programadas para del 30 de junio contra el presidente. La advertencia fue severa para impedir que el país entre "un túnel oscuro".

El ejército de Egipto amenazó con intervenir en la crisis islamita

Por UNO

Por HAMZA HENDAWI,Associated Press

EL CAIRO, Egipto (AP) — Las fuerzas armadas egipcias dieron el domingo al gobierno islamista y a sus oponentes una semana para alcanzar un acuerdo antes de las protestas del 30 de junio contra el presidente, en una severa advertencia de que podrían intervenir para impedir que el país entre "un túnel oscuro".

Los poderosos militares hicieron además una velada advertencia a los partidarios del presidente Mohamed Morsi de que intervendrán si los manifestantes —en su mayoría laicos y liberales, que se han comprometido a comportarse pacíficamente— son atacados en las protestas.

En un esfuerzo por proyectar una imagen de normalidad, la oficina de Morsi indicó en un comunicado el domingo por la noche que el presidente se reunió con el jefe del ejército, general Abdel-Fattah el-Sissi —quien también funge como ministro de Defensa_, para analizar "el panorama nacional y las gestiones del gobierno para mantener la seguridad de la nación y de sus ciudadanos". No hubo mención de la advertencia de El-Sissi.

Buscando reafirmar la jerarquía de Morsi sobre El-Sissi —el presidente es el comandante supremo de las fuerzas armadas— la breve declaración, en una alusión al 30 de junio, dijo que Morsi ordenó completar rápidamente los planes para proteger instalaciones vitales y estratégicas del estado.

La oposición dice que Morsi y su Hermandad Musulmana, pese a haber ganado una serie de elecciones desde la sublevación del 2011 que derrocó al presidente Hosni Mubarak, han desperdiciado su legitimidad con un desgobierno de mano dura. Dicen que los islamistas han limitado la independencia del sistema judicial, tratado de monopolizar el poder y han impulsado una constitución de base islámica, dejando promesas sin cumplir con tal de buscar consenso.

Los partidarios de Morsi dicen que la oposición ha rechazado sus ofertas de diálogo y ahora está acudiendo a la fuerza para derrocarlo porque no consiguió ganar las elecciones.

El domingo, un tribunal complicó los problemas de Morsi al afirmar que miembros de la Hermandad Musulmana conspiraron con Hamas, Jezbolá y extremistas locales para irrumpir en una prisión en el 2011 y liberar a 34 líderes de la Hermandad, incluido el propio Morsi. Además, la figura juvenil más icónica de la revolución del 2011, Wael Ghonim, exhortó a Morsi a que renuncie antes del 30 de junio para impedir un derramamiento de sangre.

Ambas partes dicen que planean comportarse pacíficamente el 30 de junio, pero muchos temen que la jornada caiga en la violencia. Existen temores de que jóvenes manifestantes ataquen oficinas de la Hermandad y su brazo político, el Partido Libertad y Justicia.

Algunos de los partidarios más extremistas de Morsi han prometido "aplastar" las protestas y han declarado que los manifestantes son infieles que merecen morir.

"Aquellos que rocíen a Morsi con agua van a ser rociados con sangre", advirtió un clérigo.

El-Sissi, a su vez, hizo sus primeros comentarios públicos sobre las protestas cuando hablaba a sus oficiales en un seminario el domingo.

Fue su advertencia más severa de que las fuerzas armadas — que gobernaron el país luego de la caída de Mubarak y hasta la toma de posesión de Morsi el 30 de junio del 2012 — pudieran intervenir.