Jean-Pierre Boiselle miró al cielo sin nubes sobre Saint-Pandelon y declaró: "Está lloviendomierda".
Para llegar a Saint-Pandelon, en la región de Aquitania, en Francia, hay que ir a Burdeos y
viajar a Dax, cambiando trenes en Morcex, y de ahí en autobús por Angoumé, Bénesse-Lès-Dax,Candresse, Gourbera, Herm, Heugas, Mées, Rivière Saas-et-Gourby, hasta el pueblo famoso por susaguas curativas y sus lodos milagrosos, al pie del río Adour, en los Pirineos, no muy lejos deBayona. El olor indica dónde es. Todo iba bien en este poblado donde se puede ver el castillo Ducros, construido por losromanos hace siglos y residencia oficial de los obispos de Dax casi desde entonces, y se puedevisitar otra media docena de castillos, jugar tenis, andar en bicicleta o pescar, que es lo que másse parece a no hacer nada. Y en eso estaban un día de mayo cuando comenzó a caer caca. Los otros setecientos treinta ycinco habitantes de Saint-Pandelon están de acuerdo en la fecha y tal vez la hora en que se inicióla lluvia infame, pero ninguno pudo describir cómo fue. "Cosa inmunda" Lleva dos meses. Los pandeloneses salen a la calle pensando cómo evitar las cagarrutas quecaen del cielo siempre sobre la misma parte del poblado y lo dejan oliendo a excremento humano. Yven los mojoncitos en jardines y patios y bancas de parques y tejados y vehículos y todo lo que noesté guardado. "La semana pasada estaba hablando con mi vecina Jeannie cuando de pronto cayó una cosa inmunda en su ventana", recordó Boiselle -alcalde del poblado- en la entrevista que le dio aldiario Sud Ouest y reprodujo más tarde France Soir y luego todos los periódicos del mundo y lossitios de internet, y los señores que cuentan historias en los bares contaron la increíble malahora de este pueblo. "Es desagradable y preocupante. Una ya no come frutas ni verduras locales. Y ya ni le digo de las albercas", dijo Gaby Bidoret, otra de las vecinas de Saint-Pandelon. Uno se imagina a los vecinos reunidos en L'Auberge'in, un bar de puertas verdes que tambiénes restaurante, tratando de encontrar una explicación a la lluvia portentosa que los obligaba aquedarse en sus casas, tal vez meditando en cosas de este o de otro mundo. El misterio Le Post apunta que pensaron en casi todo. Lo primero que se les ocurrió fue que se trataba dedescargas que dejaban caer los aviones que sobrevuelan la zona de norte a sur. También pensaron quepodría tratarse de otro tipo de nave que volara bajo. Pero las autoridades de aviación civil informaron que es imposible que un avión deje caer esetipo de carga mientras vuela a diez mil metros con cabina presurizada. Y aunque hubo un piloto que reconoció haber arrojado una botella con orines cuando volaba abaja altura, el origen de los excrementos siguió torturando a los pandeloneses. Quizá es agua empozada y podrida del bosque cercano, propusieron otros. O el colegio dellugar, dijeron otros más allá. Pero la hipótesis del agua mefítica se descartó ante la presenciareal de los excrementos en el suelo y en otras partes, y el colegio estaba más o menos limpio... También se consideró la posibilidad de golpes de agua del mar cercano, y hubo quienesopinaron que podría tratarse de excremento de abejas que no digerían el polen, como señaló hace dosaños un artículo de Nice Matin. Un gendarme culpó a las parvadas de vencejos que vuelan por la zona, aunque su teoría noexplica por qué no llueve caca sobre Cabo Verde, El Cabo, Madagascar, Socotora, Namibia, Camerún yotros lugares donde abundan estas aves. Uno se pregunta qué habría pensado de todo esto Merleau-Ponty, cuya prometida ElisabethLacoin está sepultada en Saint-Pandelon. Para el filósofo contemporáneo de Sartre, el objeto de lapercepción está vinculado de manera inmanente a su contexto. Uno podría traducir ese concepto paraseñalar a los pandeloneses que el origen de su desgracia no está muy lejos de ellos, aunque eso nosirva de mucho. Y, mientras dejamos que los pandeloneses desentrañen su misterio, uno tiene que advertir queesta historia no es una metáfora de las cosas que pasan en otras partes del mundo. Aunque a veceshuela igual.



