La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se comprometió este martes a escuchar a los miles y miles de brasileños que salieron a las calles contra los altos costes del Mundial y la Copa Confederaciones, en una jornada en la que se desarrollan -por sexto día consecutivo- nuevas manifestaciones en Sao Paulo y otras ciudades.
"Mi gobierno está escuchando esas voces por el cambio. Mi gobierno está empeñado y comprometido con la transformación social", dijo Rousseff en un discurso en el palacio presidencial.
"Este mensaje directo de las calles es de repudio a la corrupción y al uso indebido del dinero público. Las voces de las calles quieren más ciudadanía, salud, transporte, oportunidades", resumió la Presidenta.
Más de 250 mil personas desfilaron el lunes por una decena de ciudades brasileñas a un año del Mundial, y mientras se celebra en el país su ensayo general, la Copa Confederaciones, hasta el 30 de junio, dos eventos en los cuales el Gobierno gastará en total 15 mil millones de dólares.
Fuente: Noticias Argentinas

