SANTIAGO DE CHILE– Uno de los terremotos más grandes de la historia, con una magnitud de8,8 grados en la escala de Richter y unas 50 veces más intenso que el de Haití azotó el
sur de Chile, dejando un saldo provisional de más de 300 muertos, que se teme crezcadramáticamente. Su duración fue de 90 segundos, lo que generó pánico entre sus
habitantes, y se sintió en menor intensidad en Mendoza, San Juan, San Luis, Neuquén,Buenos Aires, Córdoba y Salta. "Es una de las peores tragedias de los últimos 50 años. Les pido a los ciudadanos no circular por las calles y carreteras", dijo la presidenta Michelle Bachelet porcadena nacional tras encabezar una serie de operativos por distintas zonasdevastadas de la Región del Bío Bío. En ese contexto, confirmó el número de víctimasfatales, más de 60 desaparecidos, 2 millones de afectados y más de 1,5 millón deviviendas dañadas. La mandataria recorrió la aislada región vitivinícola del Maule, una de las masdañadas, donde ya hay contabilizados unos 35 muertos, y pidió "fuerza a la poblaciónpara enfrentar las dificultades causadas por el sismo". También aclaró que "no haycolapso de las represas". "Este sismo fue de una intensidad unas 50 veces mayor que el de Haití", consideró Sergio Barrientos, jefe científico del Instituto de Sismología de la Universidad deChile. El fuerte movimiento telúrico, de hecho, derrumbó cientos de edificios,destrozó caminos, colapsó puentes y provocó olas de hasta ocho metros en el océanoPacífico que ingresaron a diferentes pueblos costeros. "Iloca desapareció", dijo un auditor a radio Cooperativa desde ese poblado del sur de Chile, donde el mar ingresó al plano urbano. "¡Esto es impresionante! ¡Esto es impresionante!", gritó el periodista radial Hugo Neira cuando el sismo sacudió la tierra a las 3.34 local, segundos antes quecolapsaran las comunicaciones y que muchos chilenos se quedaran sin luz ni agua. El terremoto, cuyo epicentro estuvo cerca de la sureña ciudad de Concepción,fue sentido en una extensión de más de 1.600 kilómetros, entre las ciudades de LaSerena y Puerto Montt. Millones de personas abandonaron sus casas cuando la tierra comenzó a bramar enChile, un país que posee 2.000 volcanes y registra la mitad de la actividad sísmicamundial. "No hay ni una calle donde no haya escombros en Concepción", informó el canal estatal de noticias TVN. "En el hospital regional empezaron a evacuar a los enfermosante el temor de derrumbes". Según informó una periodista del canal estatal en elprimer contacto con la zona, "hay niños gritando debajo de los escombros". "Jamás vi algo así", dijo una mujer arropada con una manta en una calle de Concepción, donde varios edificios de altura se desplomaron como la sede esegobierno regional. También se cayeron muros de las cárceles, de donde algunosreclusos intentaron fugarse. Cientos de casas se derrumbaron o sufrieron dañosseveros además en la zona poniente de Santiago, en especial donde viven peruanos,ecuatorianos y haitianos.



