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Chávez teje un plan para perpetuarse

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo este martes aspirar a permanecer otros once años enel poder, en el marco del undécimo aniversario de su llegada al cargo.

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"Ese número 11 a mí me gusta (...) Tengo 55 años, 11 de presidente. En los próximos 11 años

prometo cuidarme un poco más, y si ustedes lo quieren, dentro de 11 años tendré 66 años, Dios

mediante, 22 de presidente", manifestó en cadena de radio y televisión.

Agregó que llegar a los 33 años en el cargo, con 77 años de edad, "sería como demasiado

tiempo".

En su alocución, que se extendió por más de dos horas, también juramentó al nuevo

vicepresidente, Elías Jaua, en sustitución del coronel (r) Ramón Carrizales, quien renunció al

cargo. También anunció cambios en las carteras de Turismo y de Cultura.

Durante su discurso, Chávez realizó una revisión de las distintas revoluciones registradas

en los poco más de 200 años de historia republicana, para advertir a la clase pudiente venezolana

que las revoluciones "las hacen los pobres".

En este sentido, negó que en Venezuela haya un clima parecido al que precedió los desórdenes

civiles de 1989, conocidos como "El Caracazo". "Dejen quieto al que está quieto", aconsejó a los

"oligarcas" quienes, dijo, "nunca volverán a gobernar Venezuela".

Logros y retos

En cuanto al balance de su gestión, dijo poder jactarse de haber logrado que el país sea

"independiente" de la influencia del imperio y sus organismos asociados, y se apuntó logros en

salud, educación, empleo, salario, ciencia y tecnología.

Observadores de todas las tendencias coinciden en que el año del undécimo aniversario de

"revolución bolivariana" incluye retos cruciales para su propia continuidad, y en particular, a

través de las elecciones de miembros de la Asamblea Nacional programadas para septiembre.

La oposición, que no participó en la anterior contienda parlamentaria, aspira a captar

espacios importantes en el foro legislativo, que le devolverían la voz y el voto en el rumbo que

tome el país.

Mientras, el gobierno se ha trazado la meta de lograr al menos dos tercios de la Asamblea,

para garantizar la aprobación de las leyes que considera vitales para profundizar el "proceso".