Ahora, el presidente venezolano rompió lazos con Colombia ante la supuesta presencia de guerrilleros de las FARC en territorio bolivariano.

Chávez no tiene paz

Por UNO

"No nos queda, por dignidad, más que romper totalmente las relaciones diplomáticas con la hermanaRepública de Colombia", señaló Chávez, en medio de una rueda de prensa que ofrecía para darle la

bienvenida al seleccionador técnico de Argentina, Diego Armando Maradona.

Chávez repitió calificativos que antes le ha endilgado al presidente saliente del vecino

país, Álvaro Uribe: "Es un mentiroso, un obsesivo, un mafioso, se presta para cualquier jugada, es

capaz de cualquier cosa e instaló un gobierno de mafias, triste y lamentablemente para ese pueblo

querido y hermano y para sus vecinos que somos nosotros", dijo.

Reiteró que Venezuela "persigue y hostiga" a los grupos irregulares, al tiempo que señaló que

las unidades de frontera están en alerta máxima, porque Uribe, dijo, sería capaz de cualquier cosa.

Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que el escenario cambie a partir del 7 de agosto

próximo, cuanto toma posesión el presidente electo Juan Manuel Santos. "Espero que el presidente

electo de Colombia de alguna manera tome cartas racionales en el asunto", indicó.

Dos horas más tarde, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, anunció ante la prensa que "dio

72 horas" al personal de la embajada de Colombia en Caracas para que abandone el país y ordenó el

"cierre" de la legación diplomática venezolana en Bogotá.

Fiscalía colombiana estudia denuncia ante CPI

El jueves en Bogotá, Guillermo Mendoza, quien ejerce temporalmente como Fiscal General de

Colombia, indicó que su oficina estudiaba la posibilidad de denunciar ante la Corte Penal

Internacional la supuesta complicidad de autoridades venezolanas con guerrilleros. La fiscalía, que

es independiente y autónoma del gobierno colombiano, dijo que estudiaba información acerca de "más

de 60 ataques en la frontera con Venezuela por parte de grupos armados ilegales".

Mendoza sostuvo que "la Fiscalía evaluara la posibilidad de establecer una relación entre

esos ataques y el apoyo que le pudieran estar dando personas o autoridades detrás de la frontera de

Venezuela".

"Si eso es así, pues como nosotros no tenemos la posibilidad de aplicar la ley penal interna

sobre la base de la extraterritorialidad, tendremos que acudir a la Corte Penal Internacional",

indicó el funcionario.

Reacciones

El presidente colombiano Álvaro Uribe ha estado en permanente contacto con la embajadora en

Venezuela, María Luisa Chiappe, quien regresó el jueves por la mañana a Bogotá, y con el canciller,

Jaime Bermúdez, quien se encuentra en Lima.

Según Chiappe, el rompimiento es de relaciones diplomáticas, pero no consulares. Chiappe dijo

en Bogotá que los funcionarios diplomáticos colombianos saldrán en el plazo de 72 horas que les

dieron, pero que en Venezuela se quedarán los funcionarios de los consulados.

En marzo de 2008, cuando Ecuador rompió relaciones diplomáticas con Colombia, se mantuvieron

las relaciones consulares.

Cuando dos países rompen relaciones diplomáticas, sus cancillerías suelen nombrar a terceros

para que representen sus intereses ante el otro gobierno.

Según las autoridades venezolanas, en el país viven unos cuatro millones de colombianos,

muchos de los cuales tienen doble nacionalidad.

Desde el miércoles, cuando el gobierno colombiano llamó a consultas a su embajadora en

Caracas, María Luisa Chiappe, se temía que Chávez fuera a anunciar el rompimiento de relaciones con

Bogotá.

Por esa razón, el anuncio hecho por el mandatario venezolano no sorprendió mucho a las

autoridades colombianas.

Desde México, el presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, declaró que la mejor

contribución que puede hacer en estos momentos "es no pronunciarse". Santos agregó que el

presidente del pais es "Álvaro Uribe, hasta el 7 de agosto".

Efectos

En los primeros comentarios recogidos como reacción a la noticia, la ruptura de relaciones

con Colombia fue interpretada por analistas críticos en Caracas como una respuesta evasiva a los

planteamientos presentados por Bogotá ante la OEA.

El ex vicecanciller Adolfo Tayllardhat le dijo a BBC Mundo que Chávez se había salido "por la

tangente" y que evidenciaba que no quería "hacerle frente a la situación".

"Es una respuesta grandilocuente a la denuncia", opinó la especialista en derecho

internacional Angelina Jassé.

Los dos analistas destacaron el hecho de que Chávez haya asomado la disposición a cambiar la

tónica una vez que asuma el poder Juan Manuel Santos.

"Quizás le está mandando un mensaje, en el que le dice que bajo ciertas condiciones está

dispuesto a un modus vivendi con él. Pero si eso sucederá o no, no lo sé", dijo Jassé.

Por su parte, Tayllardhat manifestó que Chávez ha insistido en hacer ver que hay un conflicto

o diferencia de criterios entre Uribe y Santos que no se corresponde con la realidad. En todo caso,

indicó, un eventual reestablecimiento de relaciones sería frágil en el corto y mediano plazo.

Sin cambios prácticos

El otro aspecto en el que coincideron fue en que los efectos prácticos de esta ruptura son

limitados, en virtud de que el intercambio comercial –que generalmente impacta esta clase de

decisión en el ámbito diplomático– se encuentra reducido a su mínima expresión.

El gobierno venezolano decidió ya hace meses encontrar sustitutos para los productos que

importaba de Colombia, debido a las tensas relaciones y otros argumentos relacionados con precios y

soberanía.

"En el fondo, prácticamente no cambia la situación. No habrá embajada de Colombia en Caracas

y no habrá embajada de Venezuela en Bogotá. Los roces entre los dos países continuarán", anticipó

Tayllardhat.

El presidente de la Asociación Nacional de Industriales de Colombia, Luis Carlos Villegas,

dijo que un rompimiento con Venezuela "ya no quiebra" a la economía colombiana, porque el país ha

encontrado otros mercados. Por su parte, el presidente de Confecámaras, Eugenio Marulanda, recordó

que Colombia ha sustituido el 83 por ciento de las ventas que antes hacía a Venezuela.

No obstante, el jefe de la Federación Nacional de Comerciantes de Colombia, Guillermo Botero,

advirtió que el gobierno tiene que tomar medidas para ayudar económicamente a muchos empresarios de

la frontera que están sufriendo los efectos de la caída del comercio con Venezuela.

Por su parte, Jassé apuntó a que la trascendencia de la situación que se presentó este jueves

tiene que ver con que se hizo "evidente que Colombia está preparando un expediente internacional,

específicamente en los tribunales penales internacionales".

"Colombia calculó aquí diferente al caso Ecuador. Ellos no van a atacar a Venezuela, porque

ese es un riesgo muy alto. Chávez, a diferencia de Ecuador, tiene más capacidad de ataque militar.

Por eso están buscando la vía de la jurisdicción internacional", afirmó.