Se trata de la tercera obra más grande del mundo en este rubro e implicará el desplazamiento de unas 50.000 personas, según los opositores del proyecto.

Brasil dio luz verde a una polémica represa hidroeléctrica en el Amazonas

Por UNO

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, autorizó el jueves la construcción de latercera mayor represa hidroeléctrica del mundo, en el corazón del Amazonas, un controvertido

proyecto que causará el desplazamiento de unas 50.000 personas, según los grupos que se oponen a la

construcción.

Lula dijo ante la prensa en Brasilia que la hidroeléctrica, que debe entrar en operación en

2015, significa "una victoria para el sector energético".

El mandatario declaró que el proyecto supone "el fin de un período en el que las personas

tenían miedo de gobernar, en el que las personas tenían miedo de debatir".

La represa, de acuerdo con los datos oficiales, sería capaz de producir energía suficiente

para abastecer a una ciudad del tamaño de Sao Paulo, de 26 millones de habitantes.

Generaría en promedio 4.571 megavatios por hora y alcanzaría un máximo de 11.233 megavatios

en las épocas de máxima crecida del río Xingú, uno de los principales afluentes del Amazonas.

Las obras han sido adjudicadas en subasta pública a un consorcio liderado por la estatal

Compañía Hidroeléctrica do São Francisco (Chesf) y en el que también participa la constructora

privada Queiroz Galvão. Su coste ascenderá a 20.000 millones de reales (unos US$11.360 millones).

"Crucial para Brasil"

La periodista de BBC Mundo en el Cono Sur, Veronica Smink, señala que el mandatario

brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, es uno de los defensores más vocales de este proyecto, que

considera crucial para el desarrollo del país.

Lula, quien durante su juventud como líder sindicalista se había opuesto a la construcción de

Itaipú, la segunda represa más grande del mundo (por detrás de la de las Tres Gargantas en China),

que comparten Brasil y Paraguay, aseguró que "por falta de información" existen muchos prejuicios

erróneos respecto a la instalación de las hidroeléctricas y su efecto sobre el medio ambiente.

Entre los opositores al proyecto se encuentra James Cameron, el director canadiense de

"Avatar", la película más taquillera de la historia, quien hace unos meses participó de una

protesta en la Amazonía brasileña.

Los grupos que se oponen a su construcción han denunciado que el Gobierno no ha tenido en

cuenta los daños medioambientales y humanos de las obras, que obligarán a inundar un área de más de

500 kilómetros de selva y a desplazar a unos 50.000 indios y campesinos que viven en la zona, en su

mayoría dedicados al cultivo de cacao.

En el acto también tomó la palabra el presidente de la hidroeléctrica, Carlos Nascimento,

quien aseguró que la población desplazada "será debidamente compensada", añadió que "nadie quedará

sin indemnización" y que los afectados podrán participar en el proceso para escoger la "fórmula de

compensación".