El Senado de Brasil dio luz verde a una significativa reducción de la semana laboral, fijando el límite en 40 horas semanales. La propuesta, impulsada por el presidente Lula Da Silva, contempla dos días de descanso remunerado y llega a escasos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
La votación, que se realizó en dos instancias consecutivas en la misma sesión, contó con el respaldo de Flavio Bolsonaro y la posterior adhesión de senadores opositores, quienes obtuvieron libertad de voto por parte de sus partidos. La iniciativa, que venía generando amplio clamor popular, obtuvo un 71% de adhesión y representa una reivindicación histórica para los sectores trabajadores.
El proyecto se implementará de forma gradual: la jornada disminuirá a 42 horas en 60 días y alcanzará las 40 horas al cabo de un año. A pesar de las advertencias de algunos sectores empresariales sobre posibles impactos presupuestarios y la pérdida de empleos, el gobierno celebra la medida como un avance al nivel de los países más desarrollados.
Lula Da Silva celebra la aprobación como un logro histórico
El presidente Lula Da Silva celebró la aprobación de la reducción de la jornada laboral a través de sus redes sociales, calificándola como un hecho que jamás será revocado y asegurando que garantiza más tiempo para el descanso familiar y personal. La medida beneficiará a unos 22 millones de trabajadores según estimaciones sindicales.
Reacciones de la oposición y Flavio Bolsonaro
Si bien Flavio Bolsonaro cambió su postura inicial y apoyó el proyecto respondiendo al clamor popular, su giro generó críticas entre senadores oficialistas, quienes advirtieron sobre posibles retrocesos en el futuro. Por su parte, sectores productivos como la Federación de Comercio de São Paulo se oponen, proyectando un incremento del costo laboral y la posible destrucción de hasta 1,2 millones de puestos de trabajo.
Fuentes utilizadas
En pocas palabras
- Reducción semanal: el Senado de Brasil aprobó la reducción de la jornada laboral a 40 horas.
- Implementación gradual: la jornada disminuirá a 42 horas en 60 días y a 40 horas en un año.
- Reacciones: Flavio Bolsonaro apoyó la medida, mientras sectores productivos advierten sobre impactos económicos.

