El papa Benedicto XVI se tomó unos días de descanso en su residencia veraniega de Castelgandolfo,en las afueras de la ciudad de Roma. Alejado del formalismo que la Plaza San Pedro ,e impone, el
sumo pontífice se animó a usar un gorro que lo muestra, según los fashionistas, "más canchero".
Lo que se puso fue un gorro de béisbol, y las imágenes fueron levantadas por varios sitios deinternet. Claro que, entre los comentarios de los internautas, muchos fueron muy mordaces acerca dedestacar esta noticia, ligada a lo superfluo, en vez de hablar de los escandalos por pedofilia quearrecian sobre la Iglesia Católica. Aunque no abandonó la sotana ni su cruz, Benedicto decidió utilizar una gorra poco habitualen su estilo y despertó furor en Internet; si bien algunos critican el abandono de la formalidadotros respaldan la decisión de darle a la Iglesia un tinte más moderno. El religioso escribe por estos días su tercer volumen sobre Jesús, dedicado a los "evangeliosde la infancia".



