En ese país se prohibieron los cigarrillos light y se ampliaron las advertencias acerca del peligro que implica fumar. Se armó revuelo y se viene una dura pelea en tribunales.

Batalla charrúa contra Philip Morris

Por UNO

El gobierno de Uruguay confirmó esta semana que recibirá ayuda financiera de una organización nogubernamental anticigarrillo de Estados Unidos para hacer frente a la primera fase de su litigio

contra la tabacalera Philip Morris International (PMI).

PMI, que tiene sede en Suiza, demandó al Estado uruguayo por considerar que algunas de las

medidas que adoptó el país sudamericano en su lucha contra el tabaquismo violan un tratado de

promoción y protección de inversiones que firmaron Uruguay y Suiza en 1998.

En marzo, la empresa presentó su acusación ante el Centro Internacional de Arreglo de

Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), el organismo dependiente del Banco Mundial que

resuelve este tipo de cuestiones.

Las políticas que critica la tabacalera fueron implementadas en marzo de 2009 por el entonces

presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, un oncólogo de profesión. Las medidas aplicadas incluyen la

prohibición de vender una misma marca de cigarrillos a través de diversas presentaciones.

Así, se vedaron los cigarrillos "light", entre otras versiones, lo que significó para PMI

retirar del mercado siete de los 12 productos que vendía en Uruguay.

También se ampliaron los tamaños de los pictogramas y advertencias que figuran en las cajas

de cigarrillos, que pasaron a ocupar el 80% de la superficie del envase.

"Un trato injusto"

Para PMI, se le está dando "un trato injusto" a su empresa: "Creemos que la eliminación

arbitraria de las marcas no ha servido a los objetivos de salud pública y, en cambio ha llevado a

los consumidores a cambiar por marcas locales o de contrabando", dijeron a BBC Mundo fuentes de

Abal Hermanos, la filial local en Uruguay.

La tabacalera trató de llegar a un acuerdo con el nuevo gobierno de José Mujica (que asumió

en marzo), para flexibilizar las medidas antitabaco, algo que fue duramente criticado por el

saliente mandatario, Vázquez.

Finalmente las nuevas autoridades uruguayas decidieron mantener sus políticas e incluso han

advertido que podrían profundizar las medidas tomadas hasta ahora.

Así lo señaló el canciller, Luis Almagro, quien esta semana dio detalles de los preparativos

de su gobierno para hacer frente a la demanda ante la Ciadi.

El caso de Botnia

Almagro indicó que el país contrató para su defensa al mismo bufete de abogados que

representó al país exitosamente ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya durante el

juicio contra Argentina por la planta de pasta de celulosa Botnia (ahora UPM)

El estudio Foley Hoag de Boston (EE.UU.) presentará los argumentos del país sudamericano

durante la primera etapa del proceso, que, se estima, concluiría en marzo de 2011 con el inicio

formal del juicio.

Se calcula que el litigio podría llevar en total unos tres o cuatro años.

Según el gobierno, los costos que demandará la fase inicial del proceso serán cubiertos

íntegramente por la ONG estadounidense Campaign for Tobacco-free kids (Campaña para niños libres de

tabaco), una organización anti cigarrillo con base en Nueva York.

Se prevé que los gastos de la etapa preliminar alcancen los US$200.000.

¿Por qué la ayuda?

El presidente de la ONG, Matthew Myers, dijo a BBC Mundo que su organización se acercó al

gobierno de Mujica para ofrecerle ayuda, como muestra de su apoyo y solidaridad a su causa.

"Uruguay es un líder global en la lucha contra el tabaco. Las medidas que tomó son vitales

para conservar la salud de sus habitantes y creemos que el gobierno tiene derecho a elegir cómo

mejor proteger a sus ciudadanos, sin estar amenazados por una empresa de tabaco multinacional",

afirmó.

Para Myers, el caso de Uruguay sentará un precedente.

"Si Philip Morris logra intimidar al gobierno de Uruguay querrá hacer lo mismo con otros

países pequeños que se animen a aplicar medidas más estrictas contra el uso de tabaco", aseguró.

Además de la ayuda financiera, la Campaña para niños libres de tabaco también asesorará al

gobierno uruguayo en cuestiones científicas.

Myers está seguro de que en la medida que avance la causa, otras ONG –y quizás también

algunos gobiernos- sumarán su apoyo a Uruguay.

La semana pasada, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ofreció un fuerte respaldo

al gobierno de Mujica.

Líder anti tabaco

Las medidas anti cigarrillo que aplica Uruguay son consideradas una de las más estrictas del

mundo.

En 2006 el país se convirtió en el primero de América Latina y el quinto del mundo en ser

libre de humo de tabaco.

Se estima que desde entonces el consumo de cigarrillos se redujo del 50% al 31%.

En tanto, según el ex presidente Vázquez, las políticas que implementó ayudaron a que los

infartos de miocardio disminuyeran en un 17%.