Las autoridades búlgaras retiraron a los padres biológicos del Ángel rubio, la custodia de siete de sus hijos por las condiciones en las que vivían en una habitación de una casa en ruinas a las afueras de la localidad de Nikolaevo, unos 280 kilómetros al este de Sofía, en Bulgaria.
La principal responsable de la agencia de servicios sociales de ese país, Diana Kaneva, informó que cuatro de los menores serán trasladados a familias sustitutas.
Otros dos "serán enviados a una institución estatal" y, el último, quedará bajo tutela de otros parientes, explicó Kaneva, que aclaró que se trata de medidas temporales y que los niños no perderán en ningún momento el contacto con sus padres, Sasha Ruseva y Atanas Rusev.
Las condiciones en las que vivía esta familia salieron a la luz después de que las pruebas de ADN demostrasen que entregaron a una de sus hijas, Maria, que ahora tiene cuatro años, a un matrimonio gitano griego. Las pesquisas para averiguar el origen de esta menor de pelo rubio y ojos azules llevaron a la familia Rusev, que vive de las ayudas públicas.
Además de los hijos menores, la familia tiene otros dos mayores con más de 18 años que, por su edad, no pueden ser tutelados por los servicios sociales. Las autoridades búlgaras también solicitaron el traslado del "angel rubio", actualmente protegida por una ONG en Atenas.
Fuentes: Reuters y Europa Press.

