Aldeas con agricultores católicos en Nigeria fueron destruidas y quemadas por los atacantes. El Vaticano expresó su "dolor y preocupación". Acusaron a la policía y al ejército por no actuar.

500 cristianos fueron masacrados a machetazos por musulmanes

Por UNO

LAGOS, 8 marzo (AFP-NA) - Más de 500 habitantes de aldeas cristianas murieron a machetazos yquemados en ataques perpetrados el fin de semana por ganaderos musulmanes en el centro de Nigeria,

escenario de enfrentamientos religiosos y étnicos, generando "dolor y preocupación" del Vaticano.

Los ataques, coordinados según los testigos, tuvieron lugar el sábado por la noche en tres

aldeas al sur de Jos, capital del estado de Plateau.

En tres horas, al menos 500 personas, entre las que había muchas mujeres y niños, fueron

masacradas con machetes y quemadas, según algunos testigos, que describen escenas dantescas.

Todas las fuerzas de seguridad de Plateau y de los estados aledaños se encuentran en estado

de alerta máxima desde el domingo por la noche por orden del presidente interino, Goodluck

Jonathan.

El Vaticano manifestó el lunes su "dolor y preocupación" por estas "horribles" violencias en

Nigeria.

Sin embargo su portavoz, el padre Federico Lombardi, no quiso pronunciarse personalmente

sobre la naturaleza religiosa de los enfrentamientos y afirmó que la posición de la Santa Sede fue

explicada el lunes por el arzobispo nigeriano de la capital Abuja, John Onaiyekan, a la emisora del

Vaticano.

"Se trata del clásico conflicto entre pastores y agricultores, sólo que en este caso los

pastores son todos musulmanes y los agricultores son todos cristianos", aseguró el arzobispo.

"No se mata a causa de la religión, sino por reivindicaciones sociales, económicas, tribales

y culturales", explicó.

Peter Gyang, un habitante de Dogo Nahawa, la aldea más afectada, perdió a su mujer y a dos

hijos. "Hicieron disparos para asustar a la gente y luego los mataron a machetazos", contó a los

periodistas.

"El ataque comenzó en torno a las 03H00 de la mañana y duró hasta las 06H00. No vimos a

ningún policía", añadió.

"Aparentemente estaba bien coordinado, los asaltantes lanzaron ataques de forma simultánea

(...) Muchas casas fueron quemadas", relató Shamaki Gad Peter, responsable de una organización

defensora de los derechos humanos en Jos, tras acudir el domingo a las tres aldeas.

Unos habitantes citados por el diario nigeriano The Guardian dijeron que cientos de cuerpos

yacían sobre las calles el domingo después del ataque.

Otros testigos, citados por el diario The Nation, contaron entre 300 y 500 atacantes.

El domingo por la tarde se oficiaron funerales colectivos y este lunes habrá más, según

responsables locales.

El ataque fue cometido por ganaderos de la etnia fulani, de mayoría musulmana, contra los

berom, una etnia sedentaria que profesa la fe cristiana.

Según una fuente oficial, los últimos informes de seguridad dejan entrever que "los

integristas islámicos" en la región han instigado el ataque contra los berom.

Gracias al refuerzo de las fuerzas de seguridad no se registraron nuevos enfrentamientos el

domingo por la noche, afirmó Frank Tatgun, un habitante de Dogo Nahawa.

Pero, en un comunicado publicado el domingo, el Foro de los Cristianos del estado de Plateau

acusó al ejército nigeriano de permanecer pasivo durante el ataque.

"¿Por qué no intervinieron los soldados?", se interroga la organización.

La región está sometida a un toque de queda entre las 18H00 y las 06H00 de la mañana desde

el anterior episodio de violencia interreligiosa de enero, cuando más de 300 personas murieron en

Jos y en sus alrededores.