Las autoridades guatemaltecas confirmaron que la cifra de muertes ocasionadas por las lluvias de la
despresión tropical 11E (nombre otorgado por el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos)
entre el viernes y sábado asciende a 36 en el occidente del país.
Se estima que unas 21 personas murieron cuando un grupo de socorristas, amigos y familiares
de varias víctimas atrapadas debajo de un alud trataban de buscar los cuerpos entre el lodo y
piedras, y fueron sepultadas por otro deslave.
El hecho ocurrió la noche del 4 de septiembre, en el kilómetro 171 de la carretera
Interamericana en el occidente del país.
El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, dijo que se teme que el número de muertos aumente.
"Hubo un hombre que perdió a cinco miembros de su familia", explicó el mandatario.
En otro caso, en el kilómetro 82, otras 12 personas perdieron la vida cuando el autobús en el
que viajaban quedó atrapado debajo de un derrumbe en la misma carretera.
Las demás muertes fueron atribuidas a otros sucesos reportados.
Cuarenta desaparecidos
Además, se reveló la desaparición de al menos 40 personas. Se trata de una cifra que también
se sospecha podría aumentar en las próximas horas, según Alejandro Maldonado, secretario de la
Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).
Maldonado dijo que el 12% del país es susceptible a derrumbes. Mientras tanto, Colom informó
que se reiteró el estado de calamidad a nivel nacional, y que la Conred declaró alerta roja en
cuatro departamentos del suroccidente país: Escuintla, Suchitepéquez, Retalhuleu, y Totonicapán.
El vocero de la Conred, David De León, dijo que Sololá, el departamento donde ocurrió el alud
que soterró a los socorristas, también podría ser declarado en alerta roja, y recibirá más recursos
para atender las emergencias.
El gobierno informó que en las últimas 24 horas las lluvias "han afectado a 41.865 personas",
entre las que figuran 10.162 evacuadas, 6.996 trasladadas a albergues, y por lo menos 20 heridos.
"No llovía tanto en el país desde 1949", según Eddy Sánchez, encargado del Instituto Nacional
de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).
Las lluvias han ocasionado el desborde de ríos en el nororiente y suroccidente del país,
provocando hundimientos y deslaves en carreteras. Hasta el 5 de septiembre el gobierno había
contabilizado 14 derrumbes a nivel nacional.
Guatemala está en "Estado de Calamidad" desde que la tormenta Agatha, en combinación con la
erupción del Volcán Pacaya (centro occidente), afectó al país a fines de mayo pasado con daños a la
infraestructura vial, incluyendo 13 puentes.
Escasos recursos
La tragedia climática se combina con la falta de recursos que enfrenta el gobierno, en parte
por los vestigios de la crisis económica mundial y la caída de la recaudación tributaria, y en
parte porque el Congreso no ha autorizado el uso de un préstamo para atender los efectos de los
desastres naturales.
Colom destacó que desde hace año y medio el Ejecutivo hizo la solicitud. El mandatario
confirmó que el presidente del Legislativo, Roberto Alejos, aseguró que la aprobación será
discutida la próxima semana en el pleno.
Mientras tanto, el ministro de Comunicaciones, Guillermo Castillo, dijo a la prensa que una
empresa privada donó el uso de plataformas y camiones para ir a El Salvador a traer dos puentes
Bailey que permitan habilitar carreteras. Una de ellas permite acceso desde México al occidente del
país, cuya interrupción está ocasionando pérdidas económicas porque el transporte comercial no
puede transitar sobre las carreteras dañadas.
El presidente Colom dijo que la tormenta 11E es menor Ágatha, pero que los daños han sido
mayores, también para la agricultura.
El presupuesto del Estado debió ser readecuado en 700 millones de quetzales (unos US$87,5
millones) para hacer frente a los daños ocasionados por Ágatha. Ahora, el Ejecutivo espera una
respuesta del Legislativo para las emergencias de este fin de semana.
Respecto a la capacidad de reacción para sucesos futuros, Colom dijo: "No estamos preparados
para atender otra tragedia". Sin embargo, el encargado del Insivumeh dijo que lluvias más intensas
caerán en el país entre septiembre y octubre.



