El fenómeno de El Niño regresó y a primera vista parece un juego de playa: las iguanas marinas de Galápagos, uno de los archipiélagos más expuestos al calentamiento global, corretean con los científicos y se dejan medir y pesar antes de volver a la arena.Pero para Eduardo Espinoza, director de investigaciones marinas del Parque Nacional Galápagos (PNG), se trata de una tarea muy seria que permite vigilar los cambios en especies amenazadas por El Niño. Este evento natural, que aumenta la temperatura en el océano Pacífico, genera fuertes lluvias y debilita los vientos, no tiene ciclos establecidos.
Iguanas marinas: el termómetro de Galápagos
