Por Laura Zulián
La sommelier de yerba mate Valeria Trapaga dio una charla y realizó una cata en la que enseñó todos los secretos de la tradicional infusión.
Cómo cebar un buen mate
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“El mate es la bebida que más tomamos los argentinos, incluso más que el agua”. Así comienza Valeria Trapaga, la primera sommelier del mundo especializada en yerba mate, para marcar la importancia y la trascendencia que tiene esta infusión en una cata y maridaje de mate en la que enseñó cómo se debe cebar correctamente.
Valeria explica todo: desde cómo reconocer cuando una yerba es buena hasta cuál debe ser la temperatura correcta del agua. Destierra, también, algunos mitos y reafirma con énfasis que el mate debe tomarse sin azúcar ni ningún tipo de edulcorante o endulzante. No obstante, le da el visto bueno a todo lo que pueda ser natural, como los yuyos o las “cascaritas” de los cítricos, siempre todo en su justa medida porque la idea es conservar el sabor de la yerba mate y no taparlo con otros sabores.La especialista también habla de la cultura del mate, de eso que significa para los argentinos pasarlo de mano en mano. “Todos estamos relacionados con la yerba mate a nivel afectivo, es compañía cuando estoy solo o cuando estudio y nos relaciona con nuestros amigos”, explica.Valeria es tajante con algunos aspectos: “El mate de silicona es un mamarracho”. Recomienda usar los recipientes de vidrio o los de calabaza que, según ella, son los únicos que tienen ángel, aunque hace la salvedad de que hay que curarlos durante diez días con yerba.En la cata y degustación también se celebra y reproduce la cultura del mate. Se prueban cuatro yerbas diferentes y cada uno de los que comparten la mesa le ceba al otro del suyo. “La bombilla no se limpia, o tomo o no tomo, o comparto o no, limpiarla es un gesto de desprecio”, asegura. La prueba de fuego es tomar el mate sin azúcar y que guste. Y así se hace. La sorpresa es que las más de 70 personas presentes dicen que ahora tomarán el mate como se debe. “Yo era uno de los que siempre tomaban con azúcar, pero desde hoy ya no”, le dice el cocinero Nicolás Bedorrou a Valeria, quien sonríe, lo mira y le responde: “Entonces, con eso ya estoy satisfecha”.►"La gente está dispuesta a cambiar y a modificar hábitos, porque acá mismo lo prueba y se da cuenta de que se puede tomar sin azúcar y sale rico cuando se ceba bien” (Valeria Trapaga, sommelier de yerba mate).


