A menos de 10 kilómetros de la frontera con Mendoza, una sociedad chilena presentó ante el Ministerio de Minería de su país un proyecto de cobre con una inversión estimada en US$1.200 millones y una producción potencial de 50.000 toneladas anuales. Se llama Las Terrazas y está en la comuna de San José de Maipo. Busca reactivar un yacimiento descubierto hace 30 años que pasó por varios dueños sin llegar a producir. La iniciativa vuelve a mostrar el contraste en el desarrollo de la minería a ambos lados de la cordillera, porque en ese mismo sector, del lado mendocino, frente a la reserva Laguna del Diamante, en San Carlos, no hay actividad minera y la zona está vedada.
La cercanía tiene un peso geológico concreto. Ese tramo de la cordillera forma parte del cordón de yacimientos de cobre donde está El Teniente, de Codelco, la mina subterránea de cobre más grande del mundo, que está a 35 kilómetros del proyecto que buscan reactivar. En el lado mendocino de esa misma franja está Papagayos, un proyecto que la industria señaló durante años como uno de los de mayor potencial de Mendoza y que quedó congelado antes de que se pudiera medir qué hay en el subsuelo.
Qué es Las Terrazas
Hasta este año, el proyecto se conocía como Escalones. Lo descubrieron en 1996 geólogos de la empresa South American Silver y desde entonces cambió varias veces de manos. La última en intentar desarrollarlo fue la canadiense World Copper, que lo compró en 2019 junto con Wealth Minerals. Perforó unos 25.000 metros en 53 sondajes y en julio de 2025 desistió de la operación.
Con esos trabajos se estimaron 426 millones de toneladas de mineral con una ley de 0,37% de cobre. Son recursos inferidos, la primera estimación geológica de un yacimiento, que necesita más perforación para convertirse en reservas comprobadas. El estudio económico preliminar de 2022 le asignó al proyecto un valor de US$1.500 millones y planteó una mina a cielo abierto con lixiviación en pilas, un método que permite obtener cobre en cátodos (placas metálicas) en el mismo sitio.
Este año el proyecto pasó a manos de Oxanta Resources, una sociedad creada en noviembre de 2025 por Stephen Foot, con pasado en BHP y Antofagasta Minerals, y Francisco Lepeley, ex gerente de finanzas de CAP y de las minas Los Pelambres y Antucoya. La empresa adquirió 16 concesiones de exploración que suman 4.100 hectáreas y vencen en 2030. El 10 de septiembre, Lepeley y Marcelo Awad, ex vicepresidente ejecutivo de Codelco y ex CEO de Antofagasta Minerals, presentaron la iniciativa ante el subsecretario de Minería, Álvaro González. La plantearon como un proyecto de cobre para una zona con alto desempleo.
Las Terrazas está en una etapa temprana. Necesita nuevos estudios y financiamiento, y Oxanta busca sumar fondos especializados en exploración y, más adelante, alguna minera de mayor tamaño. En etapas anteriores, Escalones enfrentó la oposición de las comunidades del Cajón del Maipo, una zona de alto valor turístico. Aun así, el movimiento muestra que del lado chileno ese tramo de cordillera sigue en el mapa de la inversión minera, mientras que del lado mendocino la discusión quedó cerrada hace casi veinte años.
Papagayos, el proyecto que quedó afuera
Papagayos está en San Carlos, en el Valle de Uco. Es un pórfido de cobre y oro, el mismo tipo de yacimiento que El Teniente y que la mayoría de las grandes minas de cobre de Chile. A comienzos de los 2000 se hicieron trabajos de exploración, y los muestreos de superficie mostraron señales fuertes de cobre y oro en la zona central del sistema.
Por esos años, el gobierno de Julio Cobos impulsó la ampliación de la reserva Laguna del Diamante, en un contexto de protestas antimineras crecientes. Parte de Papagayos quedó dentro del área ampliada. Como la ley provincial de áreas naturales protegidas prohíbe la minería en esas zonas, la exploración no pudo seguir.
La empresa que tenía Papagayos era Tenke Mining, del grupo Lundin, uno de los de más trayectoria en la minería argentina. En esos mismos años, Tenke exploraba en San Juan los prospectos Josemaría y Filo del Sol, que hoy forman parte de Vicuña, el proyecto de cobre más grande del país. Lo desarrollan Lundin Mining y BHP, con una inversión proyectada cercana a US$18.000 millones. En San Juan, aquella exploración siguió hasta convertirse en un distrito de escala mundial. En Mendoza, la misma compañía no pudo avanzar en Papagayos, y su filial también quedó frenada en Paramillos, en Las Heras, por la disputa judicial de Danone contra el Estado por la DIA de ese proyecto. Nada de eso permite afirmar que debajo de Papagayos haya otro El Teniente. Lo que sí muestra es que Mendoza renunció a la posibilidad de averiguarlo.
Una minería por zonas
Mendoza volvió a abrir la puerta a la minería metalífera con la aprobación de PSJ Cobre Mendocino, en Uspallata, y con Malargüe Distrito Minero Occidental. Lo hizo por zonas, en los sectores donde las condiciones políticas y sociales lo permitieron, y el tramo de cordillera que mira a El Teniente quedó fuera de ese mapa. Hoy no hay exploración activa en la franja mendocina enfrentada a los grandes distritos de cobre del centro de Chile.
Con Las Terrazas, ese contraste vuelve a quedar a la vista. Del lado chileno, a menos de 10 kilómetros del límite, se busca financiamiento con los datos de 53 perforaciones. Del lado mendocino, frente al mismo cordón, la información quedó detenida en los muestreos de superficie de hace veinte años.
En pocas palabras
- Proyecto minero: buscan reactivar el proyecto de cobre Las Terrazas en Chile, con una inversión de US$1.200 millones.
- Contraste regional: la iniciativa chilena contrasta con la inactividad en Mendoza, donde el proyecto Papagayos está vedado.
- Desarrollo cordillerano: el proyecto chileno se ubica cerca de grandes yacimientos, mientras que Mendoza ha renunciado a explorar su potencial.
