Por Julián Vinacouruno_mendoza@diariouno.net.ar
Especialistas en minoridad creen que eso es quemar etapas. “Les dan al menor cosas que no saben manejar”. Quienes ofrecen este nuevo servicio y algunos padres hablan de una opción para chicos que no aceptan el pelotero.
Ya hay boliches que les hacen cumpleaños a pibes de 9 años

Ahora los chicos de 9 años en adelante ya pueden festejar sus cumpleaños en un “boliche” como los de los grandes, y en horario nocturno de 21 a 24.
En Mendoza esa oferta se ofrece, por ejemplo, en la concurida calle Arístides Villanueva.
Ya se conocía el caso de peluquerías exclusivas para damitas de 5 años o de spa para niñas que no superan el lustro de vida.
Como era esperable, esto de organizar cumpleaños para niños en un “boliche en serio” ha abierto el cauce para opiniones encontradas.
Por ejemplo, especialistas en psicología social e infantil rechazan de plano la idea. Pero no faltan algunos padres dispuestos a acompañar a sus hijos en la nueva tendencia. La ven con buenos ojos.
VisionesLa psiquiatra y psicoanalista infanto juvenil Liliana Verónica Moneta, de Buenos Aires, argumentó que: “Sin dudas es una manera de quemar etapas y eso no está bueno. Los padres les conceden libertades que después no saben controlar . Ni ellos ni tampoco sus hijos. Es un momento de la vida en donde son muy chiquitos y no tienen capacidad de discernimiento para saber qué está bien y qué está mal”.
También la psiquiatra puso el acento en que conoce nuestra provincia y que le sorprende esto porque la población mendocina es sindicada como muy conservadora. Pero añadió que la explicación que le encuentra es que “estos hechos suceden en sociedades en donde lo que prima es el consumo”.
¿Y el alcohol?Otro de los vértices que preocupa en este cuadro de situación a los especialistas es el problema que puede generar el alcohol.
“Cada vez son más tempranas la ingesta y las adicciones”, señala Alejandra Daneo, coordinadora del Centro Infanto Juvenil Nº2.
“Como sociedad tenemos que parar un poco en todos los sentidos. No podemos iniciarlos en el mundo de la noche desde tan pequeños, a sabiendas del problema que hay con la bebida”, termina de explicar.
Como contrapartida, el propietario de uno de estos boliches pensados para cumpleaños de 9 a 14 aduce que “los padres están muy felices con el proyecto porque es una solución a los problemas de la edad. Muchas veces no saben qué hacer para el cumpleaños de sus hijos y nosotros se lo resolvemos”.
“A su vez, tienen un ambiente especial para esperar y tomar café, lo que les da más seguridad”, comentó.
Laura y Lorena, ambas madres de niñas que festejaron allí sus 12 años, dijeron: “Los chicos la pasaron muy bien. Es una edad complicada, porque es difícil saber qué hacer. Están grandes para un pelotero y chicos para fiestas de adultos, entonces esta opción vino justo. Dura 3 horas y es hasta las 24, no vemos inconvenientes”.
Un salonero discrepa“Me parece mal. No puede abarcar una franja etaria tan amplia. Habría que dividir, no es para nada lo mismo 9 que 13 años”, opinó Fabián Manzur, vocero de los saloneros en Mendoza. Este empresario cree que “Hay falta de compromiso de los padres en relación a la salida de sus hijos. A esa edad deberían estar jugando y no yendo a la calle Arístides, en donde los jóvenes están tomando tragos por el happy hour”, acota.
“Padres sin compromiso con el cuidado de sus hijos” Ante la nueva opción de boliches para preadolescentes de 9 a 14 años, Fabián Manzur, vocero de los saloneros de Mendoza, encontró dos respuestas: una vinculada a un fenómeno social y otra relacionada a la crisis que atraviesa su sector.
“Lo social es grave. Los padres de hoy, por lo general, no se comprometen con el cuidado de sus hijos cuando salen. Por eso, en parte, se crean locales como éste para niños de 9 años. Es una edad muy temprana, deberían estar haciendo actividades más inocentes”, dijo Manzur.
A su vez, propuso que “deberían dividir en franjas etarias de manera más sensata (no es lo mismo un niño de 9 que uno 13) y hacer un trabajo conjunto en donde intervengan la DGE y la Dirección de Diversión Nocturna con un fin educativo, haciendo hincapié en el tema del alcohol, que es un verdadero flagelo en la juventud”.
“En un análisis más amplio, esto del boliche para preadolescentes también surgió por la crisis que atraviesa el sector. Hay que inventar lo imposible porque, prácticamente, estamos en vías de extinción”, agregó el representante de los saloneros.
“Somos víctimas -agregó- de una competencia desleal. Las fiestas nómades (en fincas o quinchos) no están controladas y nos están hundiendo. De hecho, nos declaramos en situación de emergencia”.
Cifras“Para revertir la competencia desleal de las fiestas nómades enviamos a la Legislatura un proyecto de ley que ya se trató en comisión y busca dar respuestas a estos problemas”, añadió Manzur, quien adujo que “en el país no hay certidumbre para invertir con un año de antelación como necesitamos. Nadie reserva un salón 12 meses antes del festejo, eso que ajustamos tan sólo 15 o 20%”.
De 21 a 24 horas. Es la oferta de los organizadores de este servicio. No faltan quienes cuestionan un “cumple” de 9 años a la medianoche.
Las fiestas nómadas, “que no tributan ni un peso”Según Fabián Manzur, titular de los saloneros de Mendoza, una de las grandes competencias desleales que sufren como empresarios son las fiestas nómades.
“En la Argentina se hacen 3.000 fiestas nómades cada fin de semana. Estas carecen del paraguas legal que sí tenemos nosotros en los salones. Nosotros tributamos y ellos, no”.
Según Manzur, la desalentadora situación de los saloneros se inició hace 3 años, pero se acentuó en el actual.
De un total de 250 salones que hay registrados en toda Mendoza, 8 ya cerraron, 4 están a la venta y 8 más se encuentran en vías de cierre.