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Luego de la batahola de este mediodía entre habitantes de la villa y la policía, decidieron cortar la calle Tiburcio Benegas de la Sexta Sección para reclamar que los 5 detenidos por los disturbios recuperen su libertad. Video.

Vecinos del asentamiento Escorihuela hicieron un piquete exigiendo la liberación de los detenidos

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Por Fabricio Panella Vidalpanella.fabricio@diariouno.net.ar

Los vecinos del asentamiento Escorihuela hicieron este viernes un piquete en la intersección de Tiburcio Benegas y Moldes, de la Sexta Sección de Ciudad, en reclamo de la liberación de los detenidos . En ellos, un puesto policial itinerante resultó completamente destruido por la acción de la horda de violentos.

En horas de la tarde ya en la zona reinaba la calma. Aunque un poco tensa ya que los vecinos de la villa interrumpieron el tránsito prendiendo fuego algunas ramas, mientras mantenían negociaciones con el subsecretario de Seguridad Emilio Caram.

Es que durante los incidentes, cinco personas fueron aprehendidas (cuatro de ellos mayores y un menor) y permanecían hasta el momento a disposición de la Justicia, situación que deja disconformes a los vecinos de la villa, que ante Diario UNO exigieron que "los larguen".

Viviana Sachetti, habitante de la Escorihuela desde hace nueve años y madre de uno de ellos, reconoció ante este portal que su hijo quedó detenido por tener antecedentes, pero que "eso sucedió hace mucho tiempo" y ahora es "una persona de trabajo".

"La policía fue brutal con nosotros. Nos tiraron con balas de goma a personas que no teníamos nada que ver. Incluso entraron a algunas casas tirando gases lacrimógenos estando criaturas adentro. También entraron a la villa riéndose, como si nosotros fuéramos basura. Nos sobraban. Y nosotros somos pobres, no delincuentes. Esto va a crear violencia y resentimiento", explicó la mujer.

Sachetti agregó que si bien los vecinos de la Sexta tienen motivos para quejarse de la ola de inseguridad reinante en la zona, porque "es cierto que en la villa hay delincuentes", sin embargo "son pocos: somos más las personas trabajadoras de bien. No debemos enfrentarnos".

El asentamiento Escorihuela tiene menos de diez años pero, según fuentes policiales, falta cada vez menos para ser erradicado. "El Estado compró un predio detrás del Cerro de la Gloria y ahora el IPV empezará a construir las viviendas para esta gente", indicó Caram a este portal.

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