Mendoza Miércoles, 2 de mayo de 2018

Vargas Llosa fue al Parque San Martín y cenó con Cornejo

El laureado escritor, premio Nobel de Literatura 2010, paseó por Mendoza, habló de actualidad política con el gobernador y recibió un reconocimiento en Potrerillos.

El gran escritor y novelista peruano premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, visitó este lunes y martes Mendoza y pidió venir una vez más porque es un enamorado de la provincia.

Encantado con la ciudad y sus vinos, se dio el gusto y el tiempo de pasear por el parque General San Martín, al que considera una maravilla del urbanismo en una zona típicamente desértica. También visitó el dique Potrerillos y en el hotel del mismo nombre fue declarado Huésped de Honor de Luján de Cuyo.

En la noche del lunes compartió una exclusiva cena con el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo y unos pocos invitados, donde habló mucho de política y casi nada de literatura, se interesó por la actualidad mendocina y disfrutó de un buen asado.

La cena fue en la nueva residencia del gobernador, que el año pasado donó al Estado provincial el empresario Enrique Pescarmona y que está ubicada La Puntilla, Luján.

La vivienda, que estaba cerrada y debió ser acondicionada nuevamente, sirvió justamente para uno de los motivos centrales por los que Pescarmona donó el inmueble. El empresario adujo en ese momento que los mandatarios mendocinos no tenían dónde recibir a grandes personalidades.

La visita de Vargas Llosa, a quien su entorno le organizó una cena con el gobernador Alfredo Cornejo, vino a justificar ese cometido.

Al escritor, autor de obras legendarias como La ciudad y los perros, Pantaleón y las visitadoras, La tía Julia y el escribidor y La fiesta del Chivo, entre otras mucha grandes obras, lo precede una trayectoria llena de reconocimientos internacionales.

Además del Nobel de Literatura en 2010, fue reconocido con los prestigiosos premios Cervantes en 1994, Planeta en 1993 y Príncipe de Asturias en 1986.

El reconocimiento a su figura en España fue de tal magnitud que el rey Juan Carlos (ahora monarca emérito) le otorgó un título nobiliario, nombrándolo marqués de Vargas Llosa.

Sin embargo, la literatura no es su única pasión. La política ha sido la otra gran amante del escritor, a pesar de que sus ideas siempre generaron debate y polémica por su metamorfosis. Comunista en sus inicios se transformó en un rabioso ultraliberal de derecha. De hecho, fue candidato a presidente del Perú en 1990, cuando perdió las elecciones en segunda vuelta ante un ignoto profesor hijo de japoneses: Alberto Fujimori.

Asado y buen vino

El lunes por la noche, Mario Vargas Llosa, con 82 años muy bien llevados, llegó a la residencia en La Puntilla acompañado por su hijo Álvaro, por el presidente de la Fundación Libertad, Gerardo Bongiovanni, y Daniel Pereyra, también de la fundación y amigo del novelista.

Además del gobernador Alfredo Cornejo y su esposa, Lucía Pannocchia, fueron invitados el director general de Escuelas, Jaime Correas; el senador Juan Carlos Jaliff, el diputado César Biffi, el encuestador de cabecera del gobernador Cornejo, Elvio Rodríguez, y tres periodistas de Mendoza.

El encuentro dio para todo, tanto a la hora de charlar sin tapujos sobre política como al momento de los agasajos y reconocimientos.

El gobernador, además de regalarle al escritor un cuadro de la pintora mendocina Zully Bazán y un Enemigo, vino insignia del reconocido enólogo Alejandro Vigil, le obsequió una camiseta del Tomba, con la que Vargas Llosa se fotografió sin complejos, aclarando que tiene más de un club en su corazón y es hincha de Universitario de Perú, del Real Madrid y de Boca.

Jaime Correas, por su parte, le regaló un libro de su autoría, Cortázar en Mendoza, y otro sobre historia política argentina, que escribió junto con su esposa, Adriana Micale, titulado Hechos polvo.

En la charla, que se disfrutó con un asado tras paladear platos típicos con empanaditas, tostadas con jamón crudo y bocaditos de humitas, Vargas Llosa se interesó por la gestión actual de gobierno.

Cornejo no dudó en hacerle una síntesis de los dos años de mandato, resaltando la reforma judicial y el ítem aula, con el que afirmó que se recuperó el presentismo docente.

Luego vinieron las consultas al escritor. Desde Trump hasta las redes sociales y la situación de Brasil.

Vargas Llosa mencionó la doble y poderosa cara de Facebook, Twitter y WhatsApp. Destacó de ellas que son dañinas para la democracia porque se usan para influir en la ciudadanía con noticias falsas, pero son una formidable herramienta de libertad en países autoritarios donde los oprimidos buscan expresarse.

Sobre Trump, le preocupa su perfil populista y cree que no tendrá un segundo mandato. Sobre Brasil, afirmó que el futuro es una incógnita.