Por Luciana Morá[email protected]
La máquina dañó el caño que contiene cables subterráneos. El incidente ocurrió mientras remodelaban la Aeroestación Francisco Gabrielli. Los controladores aéreos debieron mudarse de oficina y trabajaban sin radar.
Una retroexcavadora interrumpió la comunicación con los pilotos en el Aeropuerto de Mendoza
Una retroexcavadora rompió cables subterráneos del sistema de comunicación tierra-aire en el aeropuerto de Mendoza, dejando al control de tránsito aéreo sin contacto con los aviones. La máquina de la empresa Procon trabajaba en las remodelaciones que Aeropuertos Argentina 2000 realiza en la aeroestación desde el año pasado. Además, desde el martes los vuelos son controlados sin radar por otras falencias que puso en evidencia esta situación.
Una vez sucedido el incidente, la comunicación entre el Centro de Control Aéreo y los pilotos no se cortó de golpe, ya que el cableado no fue perforado en su totalidad pero de las cuatro frecuencias que se utilizan normalmente, sólo una quedó en funcionamiento. Pablo Seiro, administrador de Aeropuertos Argentina 2000 en la aeroestación Francisco Gabrielli, no confirmó la fecha en que sucedió el incidente pero trabajadores de distintas áreas aseguraron que el daño a los cables se produjo hace no menos de 10 días. Sin embargo, el administrador afirmó: “El problema que hubo en la obra fue un arrastre de unos cables, y eso está solucionado en este momento. Fue una solución inmediata que se realizó en el día de hoy”. Sin radar Los controladores aéreos advirtieron que las conexiones tierra-aire habían comenzado a fallar pero no había una razón conocida, por lo que llamaron a los técnicos. Después de días de búsqueda, descubrieron que las conexiones con los pilotos fallaban debido a que una retroexcavadora había roto un caño que trasladaba los cables de las comunicaciones VHF (Very High Frecuency en inglés) desde la torre de control al Centro de Control Aéreo. Para restablecer la conexión con los pilotos, las autoridades de Fuerza Aérea decidieron trasladar el Centro de Control Aéreo al octavo piso de la torre de control. Sin embargo, esta situación dejó a los controladores trabajando sin radar porque las pantallas que usan para visualizar a los aviones se encuentran en el Centro de Control Aéreo del que debieron mudarse el martes. Orlando Quiroga, vicepresidente de la Asociación de Controladores de Tránsito Aéreo de Cuyo y controlador aéreo desde hace más de 20 años, aseguró que el lugar provisorio que se acondicionó de urgencia como Centro de Control alternativo no cumple con las normas internacionales de seguridad aérea a las que adhiere Argentina. “En Mendoza nunca se invirtió en un verdadero ACC alternativo, que debe existir para ser usado en caso de una contingencia, y lo que usamos hoy es un ‘ACC de campaña’. No hay seguridad operacional en la provincia”, lanzó el aeronáutico. Las autoridades buscarán por estos días trasladar a los controladores a su lugar de trabajo original –donde podrán utilizar nuevamente el radar– por lo que las operaciones se siguen realizando en forma manual. La segunda vez en poco más de un mes Las fallas en el sistema de comunicación tierra-aire no son una novedad en el aeropuerto local –desde donde se controla todo el espacio aéreo de Cuyo–. El 30 y 31 de marzo pasado hubo vuelos demorados y cancelaciones porque se produjeron desperfectos en las transmisiones, y no fueron consecuencia de un suceso similar al ocurrido con la retroexcavadora. La razón de las fallas de marzo, dicen los trabajadores aeronáuticos, fue la antigüedad de los equipos. Algunos llevan 40 años en uso y otros no menos de 20. Los problemas de comunicación entre pilotos y controladores aéreos implican que aquel no puede recibir las indicaciones en tiempo real, directivas que incluyen, por ejemplo, el permiso de aterrizar en un determinado momento en tal o cual aeropuerto. En esa oportunidad los trabajadores aéreos denunciaron que existe una “grave falta de inversión en equipamiento” por parte del Gobierno nacional, más puntualmente la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil), que depende del Ministerio de Transporte de la Nación.



