Por Cecilia Osorioosorio.cecilia@diariouno.net.ar
Sus compañeras, de la Patricias Mendocinas, le decían “negra, burra, extranjera, adoptada, puta”. La menor, hija de padre con ascendencia marroquí, expresó que se mataba si volvía a ese colegio.
Una nena maltratada por su color de piel debió ser cambiada de escuela
