El mendocino Rubén Sánchez junto a su esposa y sus tres hijos, de 16, 18 y 20 años, están varadosen la localidad de Aguas Calientes, cercana a las ruinas incas de Machu Picchu, debido al alud que
bloqueó las comunicaciones con la ciudad de Callao.
En diálogo con Radio Nihuil la madre de Rubén, María Esther González, explicó que hace 15 díasque partieron para Perú y que el alud "dejó a mi hijo y a mi nuera en el medio del camino, ahoraestán durmiendo en un vagón de tren". Por lo que han informado las autoridades, la única manera de rescatar a los turistas es porhelicóptero. En este sentido, González destacó que "el Gobierno argentino tendría que colaborarpara ayudar a la gente a salir de la zona porque no creo que Perú tenga suficientes helicópterospara sacar a todos". Acongojada por la situación que debe estar viviendo su familia, explicó que "el pueblo es muychico y no hay suficientes alimentos para los 1.700 turistas que están allá. Estoy muy preocupadaporque las aguas siguen creciendo y pueden llegar hasta donde ellos están". Los cinco mendocinos son parte del grupo de 500 argentinos que no pueden salir del pueblo yaque las condiciones climáticas no mejoran. "Rubén trata de no preocuparme demasiado, él me dice que ellos están bien, pero sé que la evacuación tiene que ser pronto", concluyó la mujer.



