Mariana Gilgil.mariana@diariouno.com.ar
En diciembre y enero se superó el promedio de días con temperaturas muy elevadas. También se registró la tasa más baja de tormentas graniceras de los últimos diez años
Un verano atípico, con récord de calor y con menos granizo

Diciembre y enero fueron meses atípicos y superaron el récord de días con temperaturas muy elevadas. Fueron más calurosos, según un estudio que comparó las temperaturas en un lapso de 30 años, entre 1961 y 1990, y con más olas de calor. También fue inédito porque hubo menos cantidad de tormentas graniceras en los últimos diez años en toda la provincia.
Si bien las temperaturas extremas se reflejaron en todo el país, en Mendoza desde el 11 de diciembre hasta fines de ese mes se superó el récord de días con temperaturas muy elevadas.
En tanto, en el mes de enero se registraron al menos dos episodios de olas de calor muy definidos. “Fue tremendo, un mes con temperaturas que superaron los valores medios”, calificó el experto Pedro Mazza.
Para el meteorólogo, “esto forma parte de los períodos cíclicos de la climatología, no es una tendencia, aunque puede ser que influya el fenómeno del Niño en su fase neutra”.
Según informa el Servicio Meteorológico Nacional, esta situación extrema de calor se debió principalmente al dominio de altas presiones en niveles medios y altos de la atmósfera que impiden el avance de masas de aire más frías desde el Sur.
El fenómeno se registró en muchas ciudades del país y este verano por las olas de calor se ubica en el más persistente desde que se tiene registros.
¿Y febrero?
Carlos Bustos, meteorólogo, adelantó que según los pronósticos que elabora el International Research Institute (IRI), “existe una probabilidad del 55% de que la temperatura media del trimestre febrero-marzo -abril sea superior a los valores normales, mientras que las lluvias presentarán números cercanos al promedio estacional”.
Lo que se estima es que las temperaturas mínimas serán de 17° y las máximas, en las tardes, de 31 grados. “Y se esperan, además, precipitaciones distribuidas en cinco días”, consideró Mazza.