Un tatuador mendocino tuvo una particular idea para ayudar a mujeres víctimas de violencia de género. Ofrece dos tatuajes gratuitos a dos mujeres por mes que quieran hacer "desaparecer" las marcas o cicatrices que llevan en su piel como consecuencia de la agresiones a las que fueron sometidas.Todos los días hablamos de violencia de género y de cuántos hombres van a la cárcel por cometer estos aberrantes hechos. Pero muchas de las mujeres que sufrieron maltratos y golpes quedan marcadas con cicatrices en llevan en su piel y que les recuerda esa tortura que padecieron.Sebastián Gallardo, quien hace mucho tiempo tatúa sobre cicatrices, contó: "La idea surgió viendo publicaciones en Facebook de personas que sufrieron violencia de género y les habían quedado algún tipo de marca. Como está pasando muy seguido surgió hacer tatuajes para tapar esas las cicatrices. Se me ocurrió para dar una ayuda".Muchas de estas heridas son cortes hechas con vidrios, con un cuchillo o con agua hirviendo."La primera mujer que vino era una señora de 48 años que me trajo la denuncia y la prohibición de acercamiento. Su ex pareja le tiró agua hirviendo en un brazo y le quedó una quemadura. Sobre esa cicatriz le hice unas flores", detalló el experto tatuador, quien lleva 10 años en esta actividad.
Para las mujeres que deseen tapar las marcas que fueron obligadas a llevar, Sebastián no exige la constancia de denuncia debido a que prefiere confiar en quien solicita esta ayuda debido a que se trata de un tema muy delicado.
Dijo que lo más complicado de ese trabajo es cuando está tatuando y la persona se anima a contar su historia, las terribles cosas que vivió y cómo llegó a tener esa herida. "Es una carga muy grande, son historias muy fuertes y uno trabaja con presión, con angustia". "Me agradecen, se ponen a llorar porque ya no se ven más lo que tenían", dijo Sebastián, quien comenzó con esta idea en febrero de este año en su local de San José, en Guaymallén."Me pueden contactar por Facebook, acordamos un turno y vienen. Los datos de la persona no se dan a conocer", para no revictimizar esa mujer.
Sebastián recomendó que por lo menos haya pasado un año de la herida que se quiere tapar "porque antes de este tiempo la piel queda muy resentida para poder tatuar".Además expresó que "por lo general me preguntan qué diseño se puede hacer. A veces se hace en base a la forma que tiene la cicatriz para que quede mejor".


