Por Sara Gonzá[email protected]
Un experto jurídico estadounidense destacó que el sistema jurídico argentino tiene que transformarse para avanzar hacia los juicios orales.
“Creo que los procesos orales son más democráticos, porque son más transparentes, en ellos la gente tiene más oportunidad de ver lo que está pasando. En los sistemas escritos inquisitivos se prestan más a la confusión, y por lo tanto son un obstáculo para solucionar el problema de la corrupción”. La frase corresponde a Martín Savelli, estadounidense de origen argentino, que ha representado a personas en los tribunales estatales y federales de Estados Unidos desde 1993. El especialista en temas de oralidad en la Justicia estuvo en Mendoza para disertar en un curso de capacitación destinado a profesionales, en el que participaron abogados penales, jueces, fiscales y camaristas. El curso fue organizado por la Universidad de Congreso y el por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip), que está representado en Mendoza por Alejandro Poquet. “La oralidad es un proceso que busca reformar el sistema de Justicia. Es real que hay crisis de Justicia generalizada, pero no sabemos dónde está la crisis, por eso hay desazón”, expresó Poquet para fundamentar la necesidad de que la Justicia avance hacia la práctica de los juicios orales. Por su parte Sabelli expresó. “Vengo a compartir mi experiencia como litigante en Estados Unidos. No vengo con la idea de que el sistema estadounidense sea el ideal a seguir. Yo creo que los procesos orales son más democráticos porque la gente tiene más oportunidad de ver lo que está pasando. Creo que los sistemas escritos inquisitivos se prestan más a la confusión, y por lo tanto son un obstáculo para solucionar el problema de la corrupción”, sostuvo el especialista, que también participa en muchos programas de entrenamiento para defensores públicos en diferentes lugares de Estados Unidos y en otros países. También ha participado como docente en cuestiones relativas a destrezas de litigación en juicios orales, enseñando a miles de abogados en Estados Unidos y en muchos otros países, tales como México, Argentina, Chile, Colombia, Bolivia, Nicaragua, Egipto y Perú, entre otros.



