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Francisco “Pancho” Segura tiene 90 años y expone sus creaciones en su casa de Algarrobo Grande en Junín. Utiliza cocinas, heladeras y todo objeto en desuso.  Sólo utiliza alambre, una tenaza y un martillo.

Un artista de 90 años recicló heladeras y chatarra y montó una exposición de autos, aviones y trenes

JUNÍN– Tiene 90 años y después de toda una vida de trabajar la tierra, ahora se dedica a hacerautos, aviones y trenes en escala para que jueguen los niños. Utiliza cocinas, heladeras y todo

objeto en desuso para construirlos y los arma sólo con alambre, una tenaza y un martillo.
"Es que no me puedo quedar quieto y la cabeza me trabaja mucho", se justifica FranciscoPancho Segura, mientras recorre su jardín en donde florecen sus queridas plantas y donde se lucenlos increíbles juguetes que fabrica desde hace tres años, cuando uno de sus once nietos le pidió "que le hiciera un camioncito". La mayoría de los tractores, autos, aviones, trenes y sulkys que están en la puerta de sucasa de la calle Benegas de Algarrobo Grande tiene el tamaño justo para que puedan treparse a ellos"un montón de niños que vienen principalmente los fines de semana a jugar". Pancho tiene una energía envidiable. "Trabajé con la zapa toda mi vida. Cuando el cuerpo yano me dio más me puse a hacer estas güevaditas porque no me puedo quedar quieto. Mi médico me dijoque el único problema que tengo es que la cabeza me trabaja demasiado y hacer esto me tranquiliza". Mientras Elena Bielak (95), su compañera de toda la vida, lo mira desde una reposera, donFrancisco, debajo de una parra y en un simple banco de trabajo, deja volar su imaginación y con unatenaza y algo de alambre trasforma las paletas de un viejo lavarropas en las hélices de un avión yun bidón de plástico, en la caja de un camión. La calle Benegas, entre los carriles Centro y Retamo, ha sido desde siempre territorio de losSegura. Allí siempre han vivido Pancho y Elena, y ahora allí también viven sus hijos y nietos, enfincas ubicadas muy cerca de la propiedad paterna. Antes era territorio exclusivamente de viñedos, pero desde que Francisco comenzó a inventarestos juguetes, es también lugar de visitas de algunas escuelas y de familias que concurren paraque sus hijos jueguen un rato y descubran cómo el ingenio y la voluntad pueden trasformar un trastoinservible en un objeto de diversión y alegría. "Ahora los mismos chicos, además de venir a jugar, también le traen a mi padre algún triciclo viejo para que él aproveche las ruedas o cualquier aparato que crean que el viejo le pueda sacarprovecho", contó Pepe, uno de los hijos del inquieto anciano, quien vive a pocos metros de la casade su padre y que posee una bodega artesanal digna también de ser visitada. "Ha sido un hombre que siempre dedicó mucha energía al hacer su actividad con mucho espero. Sus surcos eran los más cuidados, sus callejones los más limpios y parejos. Ahora hace lo mismo,pero para hacer cosas para los chicos", dice Pepe.

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Una de las creaciones de “Pancho” que están en el jardín de su casa.
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Una de las creaciones de “Pancho” que están en el jardín de su casa.
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Un viejo colectivo a escala que utilizaban los vecinos.
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Don Francisco tiene 90 años y muchas ganas de seguir con sus creaciones.
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Don Francisco tiene 90 años y muchas ganas de seguir con sus creaciones.
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Una de las creaciones de “Pancho” que están en el jardín de su casa.
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Una de las creaciones de “Pancho” que están en el jardín de su casa.
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Una de las creaciones de “Pancho” que están en el jardín de su casa.
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Una de las creaciones de “Pancho” que están en el jardín de su casa.
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Una de las creaciones de “Pancho” que están en el jardín de su casa.
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Una de las creaciones de “Pancho” que están en el jardín de su casa.

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