Mendoza Sábado, 1 de septiembre de 2018

Tras 21 años, el Gobierno adelantó que cancelará el bono Aconcagua

Este 4 de setiembre se procederá al pago de la última cuota y se terminará de abonar una deuda que duró 21 años.

Según se informó oficialmente, el próximo martes el Gobierno provincial procederá al pago de la última cuota del Bono Mendoza 2018 (ex Aconcagua), y cerrará así un capítulo de una deuda que duró 21 años.

El Ministerio de Hacienda y Finanzas informó que el 24 de agosto se procedió a la compra de los USD 12.5 millones necesarios para cancelar la última cuota del Bono. La decisión de adquirir anticipadamente los dólares a un tipo de cambio de 30,45 permitió un ahorro considerable de ARS 90 millones, según la información oficial.

La ministra de Hacienda y Finanzas, Paula Allasino, expresó: "Esto fue posible gracias al orden administrativo que comenzó a gestarse a partir de diciembre de 2015, donde la Provincia se puso al día con el pago a proveedores, municipios y empleados públicos. Desde ese entonces a la fecha, y proyectándonos a diciembre de 2019, podemos sostener que cumpliremos con todos los compromisos asumidos, tanto por esta gestión como así también con la deuda contraída por gobiernos anteriores".

Su historia

El Bono Aconcagua fue emitido en 1997 por USD 250 millones durante el gobierno de Arturo Lafalla (PJ), en el marco del proceso de privatizaciones impulsado por el gobierno de Carlos Menem. El objetivo fue capitalizar a los bancos oficiales de Mendoza y de Previsión Social, los cuales finalmente fueron adjudicados a una sociedad encabezada por Raúl Moneta. Se formó así el Banco Mendoza, que quebró dos años después.

El Aconcagua se emitió originalmente a una tasa de interés del 10% anual en dólares y su vencimiento operaba en 2007. La crisis del 2001 generó la necesidad de reestructurar la deuda remplazándola por un nuevo Bono. En aquel momento, un equipo conformado por Alejandro Gallego y Lisandro Nieri estuvo a cargo del proceso de canje de Bonos culminado en 2004, y se logró obtener una considerable ampliación del plazo de vencimiento (de 2007 a 2018) y una drástica reducción en la tasa de interés pagada (de 10% a 5,5%). De esta manera, se mantuvo la reputación de la provincia en materia de cumplimiento de pagos, situación que permitió hasta la actualidad conseguir financiamiento en mejores condiciones.