Por Pablo Abeleiraabeleira.pablo@diariouno.net.ar
Entre la tensión previa a la cita con las urnas y el relax por el fin de campaña, algunos candidatos guardaron sus últimos esfuerzos para el armado de la logística y el control de la fiscalización.
Trabajaron para cuidar boletas y tuvieron tiempo para relajarse

La mayoría de los candidatos trabajó hasta entrada la madrugada de hoy para ajustar detalles de la elección y el denominador común fue claro: reunir la mayor cantidad de fiscales posible y abogar por el cuidado de las boletas en cada escuela. También se hicieron lugar para pasar tiempo con amigos y en familia.
Para los que “corren detrás” en las encuestas, organizar una elección requiere de la suma de voluntades de militantes, amigos y familiares. En esos menesteres estuvieron ayer Nicolás Del Caño (FIT), Fernando Armagnague (UCR), Carlos Aguinaga (PD), Gustavo Gutiérrez (FAP), Eduardo Difonso (PD), Daniel Cassia (Compromiso Federal) y Gerardo Uceda (MST).
Asado y guitarraEl candidato del Frente de Izquierda de los Trabajadores, Nicolás Del Caño, recibió a Diario UNO en plena labor de fiscalización. “Son muchas escuelas y tenemos que conseguir fiscales para cada una de ellas. Para una fuerza como la nuestra, siempre cuesta un poco”, dijo mientras compartía mate con correligionarios.
Pero no sólo planillas había en la coqueta sede –recientemente inaugurada– de calle Salta, de Ciudad. Una guitarra esperaba algún avezado guitarrista para amenizar la vigilia electoral. En el patio de la Casa y Biblioteca Carl Marx, también había promesa de asado. “Cuando termine todo, vamos a poner la parrilla a punto”, aseguró Del Caño.
Hasta altas horas de la noche, un grupo de jóvenes ajustaba todos los detalles para que la izquierda logre su cometido: superar el piso de 20.000 votos para llegar a octubre.
Café con amigosEl demócrata Carlos Aguinaga eligió disfrutar el aire libre y compartir una charla informal, café mediante. El lugar elegido fue la Peatonal Sarmiento.
Una vez que dejó todo su equipo funcionando para trabajar en lo que será la larga jornada de hoy, Aguinaga se sentó a tomar un café con sus amigos: “Tengo la ansiedad normal de toda previa electoral, pero la suerte ya está echada”.
Aprovechando la calidez del sol del mediodía en pleno centro, el candidato de la Unión PD-PRO aseguró que no tiene cábalas para estas instancias. “No tengo costumbres ni rutinas armadas, simplemente queda agradecer a todos los que trabajaron en la campaña y a los mendocinos que nos abrieron sus puertas para escuchar nuestras propuestas”, dijo quien lidera una de las tres alternativas demócratas.
Fuera de casaInquieto e hiperactivo, el radical Fernando Armagnague fue a su casa sólo a dormir. “Si me quedo en casa, pienso que hay otros candidatos haciendo algo que yo no hice y no puedo estar tranquilo”, dijo.
Su familia sabe que hoy no podrá contar con él para el desayuno, el almuerzo ni la media tarde. “Me levanto a las 7.30 y salgo de mi casa. Estaré atento a que no falten boletas ni fiscales. Voy a votar y luego a ayudar en lo haga falta. No voy a parar un segundo”, detalló.
El asador“Después de votar, voy a poner bien a punto la parrilla, voy a prender el fuego y apagaré los teléfonos hasta las 4 o 5 de la tarde”. Así será la jornada electoral que vivirá el demócrata Eduardo Difonso.
Hasta ayer, Difonso recorría los departamentos para distribuir sus boletas. “Toda mi familia me ha acompañado y ha sido un pilar fundamental. Mis tres hijos me dieron una mano muy grande durante toda la campaña. Mi hija, que es escribana, estuvo contando boletas hasta tarde y mi señora armó una planilla para llevar el control de los fiscales”, contó orgulloso el sancarlino.
Una vez terminada la labor previa, Difonso se sentó en el café céntrico al que va todos los días. “Un cortado livianito”, le pidió a una moza y se relajó.
Libro de cabeceraAlberto Montbrun suspendió las actividades que tenía previstas para ayer por un problema de salud de su madre.
Al mismo tiempo, el candidato del FAP sobrellevó la vigilia electoral leyendo El nombre de la rosa, de Umberto Eco. “Lo estoy leyendo por enésima vez, pero no pierde vigencia, aseguró y dijo que la lectura le ayuda a calmar la ansiedad. “Estoy con la tensión que tenía cuando rendía un examen final, esa tensión que me hace sonreír todo el tiempo. Lo estoy disfrutando”, dijo.
Su competidor, Gustavo Gutiérrez trabajó hasta la madrugada de hoy. “No he parado un segundo porque se nos caen fiscales y hay que conseguir otros”, explicó.
La misma suerte corrió Gerardo Uceda (MST), que también va en busca del 1,5% de los votos.