Mendoza Martes, 11 de septiembre de 2018

"Todos los días me propongo llegar a la noche sin consumir"

Leo Sánchez, de Wachines, salió del camino de las drogas y los delitos, gracias a la música.

En una calle sin salida ni mucha luz, se levantan dos parantes y de ellos cuelga una bandera naranja en la que se vislumbra escrito "Los Wachines". Ese es el nombre con el que Leo Sánchez quiso bautizar a su banda de cumbia, después de que se prometiera a sí mismo, que tras 18 años de adicción saldría adelante y llegaría a grandes escenarios.

Con 30 años de edad, el cantante de "Los Wachines" estuvo en la cárcel 3 veces y se paso más de la mitad de su vida consumiendo drogas. Sin embargo, quiere demostrar que se puede tocar fondo y salir adelante.

"Vivía fuera de la realidad y veía el sueño de la música muy lejos. Me consumía la plata en drogas, delinquía, vivía en la calle donde tenía que defenderme, y así la violencia fue cada vez más", señaló.

Contó que de chico inhalaba pegamento y con el tiempo fue en escalada consumiendo cada vez estupefacientes más potentes como la marihuana, la cocaína, pastillas con alcohol.

"Y así empecé a ser más y más violento, hasta que terminé en la carcel", afirmó.

Armas, robos agravados, lesiones dolosas, daños a terceros, fueron algunas de las cosas en las que incurrió pero hoy quiere remendar.

"No me creo que soy un super ejemplo, trato de estar limpio el día a día y seguir adelante y que le podamos ayudar a quienes no tienen", indicó

Dijo que sintió que estuvo en el fondo y más abajo, hasta que su mamá dio con Narcóticos Anónimos y él empezó un tratamiento.

"Estoy pudiendo lograr muchas de las cosas que me propuse gracias a mi recuperación", indicó el joven

"Pero es una lucha diaria. Cada mañana cuando me levanto me propongo llegar a la noche sin consumir", añadió.

Leo Sánchez, cantante de la banda "Los Wachines" (Foto: Nicolás Galuya)
Leo Sánchez, cantante de la banda "Los Wachines" (Foto: Nicolás Galuya)

Explicó que en su rehabilitación aprendió que la droga te lleva a la cárcel, al hospital o la muerte.

Señaló que su enfermedad le fue terrible, y que como en todos los casos, quien consume no es el único afectado.

"En ese momento creía que estaba bien, que me hacía bien y que me iban a aceptar mis amistades. Sentía que era mejor porque tomaba más que los otros", indicó.

"Leo de Los Wachines", como lo conocen, relato que empezó con las drogas desde chico, y que en 18 años de adicciones perdió familia, cosas materiales, dignidad, la confianza de sus cercanos, por ser impotente ante las drogas. En el medio de tantas bajas, hacía música pero nunca llegaba a su meta porque su enfermedad lo boicoteaba.

"Hacía música cuando tenía mis momentos de lucidez y grabé algunos discos. En mi tercera entrada (al penal), ya había sacado uno que se llamaba "Más en cana que nunca" que lo hice cuando estaba en la Boulogne Sur Mer", dijo el joven oriundo del Barrio Espejo.

Su vida había convertido en un círculo vicioso, hasta que un día lo fue a visitar uno de los chicos que es el ex baterista de la banda.

"Me dijo que tenía talento, que era un icono de la cumbia villera y tenía que salir", recordó.

En ese entonces se prometió a sí mismo que iba a salir del penal, a hacer una banda que se llamase 'Los Wachines' e iba llegar a los grandes escenarios como siempre lo soñó. Anhelo, que se le está cumpliendo paulatinamente.

Con su mensaje positivo. Los Wachines llegaron al programa Pasión de sábado, que se emite por el canal América. Foto: Nicolás Galuya.
Con su mensaje positivo. Los Wachines llegaron al programa Pasión de sábado, que se emite por el canal América. Foto: Nicolás Galuya.

De la mano del reconocido artista mendocino, Javier Segura, encararon el proyecto "De la calle a pasión", que les permitió reinsertarse socialmente, y que Los Wachines, llegarán a cantar en Pasión de sábado.

'Leo', recordó que el camino no le fue ameno y que la sociedad también le fue indiferente, dándole muchas veces la espalda.

Dijo que en su momento, fue juzgado por ser un chico de la calle y sumido en las drogas.

"Nadie me daba cavida, y hay gente que tiene mucho talento, pero por ser de barrio, no te dan la oportunidad", aseveró.

Otra circunstancia en la que se sintió marginado fue al salir de la cárcel, ya que nadie estaba dispuesto a contratarlo por sus antecedentes.

"Me es y me fue difícil. El mendocino mira a la persona que delinquió con malos ojos y perjuicio. Por ejemplo, si presento mi curriculum hoy, no me miran con buena cara", sentenció.

Sus días en la cárcel

Su paso por los penales no lo sintió como una gran diferencia a la vida que llevaba. Manifestó que fue más de lo mismo porque él vivía en un entorno de extrema violencia.

"Hay una profunda tristeza e impotencia en uno. Cuando se está en el consumo no querés aceptar que tenes problemas, que haces las cosas mal", dijo.

"Es más fácil escaparse y no decir que es la droga la que te trae problemas. Siempre es la policía, es la sociedad, es el otro", sentenció.

Contó que se convirtió en uno de los que mandaba y que trataba de ser uno de los peores. Recordó esa época como un periodo en el que vivía sus días lleno de bronca y de odio.

Sin embargo, quiso destacar, que sobre todas las cosas se puede salir adelante y encaminarse. Por esta razón, señaló que en sus canciones siempre quieren dar un mensaje positivo y transmitir una opción diferente a la violencia.

"Para que sepan quienes están pasando lo que yo pasé: No estás solo, hay mucha gente que sufre tus mismas falencias y están dispuestos a darte una mano", aseguró.

"A la gente cerrada de mente, a esos mendocinos que no les interesa 'los pibes como yo', les digo que tienen que prestar más atención. Somos parte de su comunidad y sería bueno que se solidaricen",finalizó.