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"Estuvo muy linda la fiesta, emocionante. Fue lo más lindo poder cantar. Hubo mucha gente", dijo Candela

Tiene 9 años, huesos de cristal y cantó el himno en el Malvinas

Candela Tamborindegui es un canto a la vida. La niña de 9 años que padece osteogénesis imperfecta se dio el gran gusto y cantó el himno nacional argentino en la final de la Copa Argentina, que se disputó el jueves pasado en el estadio Malvinas Argentina (Rosario Central se impuso a Gimnasia La Plata por penales por 4 a 1, tras empatar 1 a 1 en el tiempo reglamentario. Para esta nena, simpática y graciosa, fue como ganar un premio, fue como acariciar la gloria.

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De la mano de Dios, Cande llegó hasta donde quería. Fue una caricia para su alma tan pura.

"Estuvo muy linda la fiesta, emocionante. Fue lo más lindo poder cantar, porque todos nos miraban. Hubo mucha gente", dijo una muy inteligente Candela.

"Me gusta jugar con mi mejor amiga, que se llama Ana y me gusta cantar en el coro. Me gusta una canción de Jesús que nos enseñaron", contó.

Verónica Farrando, la mamá de la dulce Candela, contó como se dio la posibilidad de que el coro estuviera en ese lindo momento. "Ella siempre quiso cantar, así que la inscribimos en el Coro de niños de la Ciudad de Mendoza, fue durante todo el año y ahora salió esta propuesta de que fueran a cantar a la final para darle un marco más familiar a la Copa, así que estuvo cantando con sus compañeros", dijo una madre feliz por lo que hizo su pequeña.

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"Aparentemente fue una iniciativa de la municipalidad, que invitó al coro con toda la movida de la Capital", agregó.

"Candela estaba feliz, aparte fue muy imponente el estadio lleno, la fiesta, las banderas. Fue hermosísimo, fue una emoción no solo para los papás que acompañábamos. Éramos tres mamás que estábamos con el grupo, sí o sí había que acompañarla a Cande por su patología porque no podía ir sola, había que llevarla de la mano, detalles que hacen a que todo sea más seguro", relató.

También fue consultada sobre lo que le gusta hacer más a esta nena tan particular. "Le gusta cantar e ir a la pile. Ahora va a hacer natación a Andes Talleres y Biritos y en los ratos libres va al coro", afirmó.

Agregó con respecto a este tema: "Participa con la Profe Marisa en el programa de discapacidad de Godoy Cruz de Biritos".

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No es fácil sobrellevar la vida de Candela, pero su positivismo puede más que cualquier problema, siempre está contenta y eso contagia a los demás. "Ella es muy genial, siempre le da una vuelta de rosca para ponerle buena onda, este año se fracturó y estuvo tres meses sin caminar y sin embargo, lo mismo íbamos a coro y no faltábamos. Ella iba con su yeso (sufrió la quebradura del fémur derecho)", graficó.

Candela nació el 24 de agosto de 2009 en la clínica Santa Rosa, de San José, Guaymallén y sigue derribando barreras, nada la detiene. Verónica afirmó que llegó al mundo con 1,600 kg. y varias fracturas.

Los profesores del coro se llaman Adrián Rodríguez y Agustina Lo Vecchio y algunos de los compañeritos de la niña de esta linda historia son Giuliana, Ana, Franco, Francisco, Joaquín, Luci, Victoria (son dos), Amparo y Naiara. Son alrededor unos 35 chicos los integrantes de este grupo que se encarga de endulzar los oídos de la gente con sus canciones.

"Cande concurre a la escuela Normal Tomás Godoy Cruz y toda la comunidad escolar la incluye con respeto y mucho cariño y apoyo. Su Seño es Angie y sus compañeritos, Emma, Brune y Luca, Morena, Mateo y Facu", dijo Verónica.

"Todo el grupo la cuida con respeto. Ama educación física gracias a su Profe Érica, que adapta todas las actividades según las posibilidades de ella", dijo Verónica, quien contó que su niña va al colegio en silla de ruedas para estar más protegida.

"Toda la escuela se puso contenta porque cantó en el Malvinas, aparte ella es conocida en todo el colegio, entonces todos le hacen fiesta, las señoritas la acompañan, intercambiamos fotos y mensajes y todos están pendientes de lo que hace", señaló.

Tuvo un muy buen año en el plano escolar. "Le fue muy bien, ya pasó a cuarto grado", dijo.

"¡Es muy resiliente! Nos levanta el ánimo a todos", dijo.

Sus hermanos son los jugadores de hockey sobre patines, Julián (juega en Banco Mendoza), Exequiel (se desempeña en Talleres) y Juan Cruz Tamborindegui (está en el Crehén, de Francia). Su papá se llama Sergio, es dirigente de Banco Mendoza y fue atleta en el club YPF.

"Va a todos los partidos. y ahora vamos a acompañar a Julián (será refuerzo de Leonardo Murialdo junto con Exequiel) a San Juan a la Copa Intercontinental", dijo.

Aunque Cande dijo que "es un poco aburrido ir a los partidos", le gusta. seguir a sus hermanos y extraña a Juan Cruz.

"Sigue a los tres por igual, le tiene mucho amor a los hermanos, ella siempre dice: somos cinco, cuatro varones (también está Lautaro) y yo que soy la nena", confió.

Candela tiene un trastorno genético en el cual los huesos se fracturan con facilidad (se denominan huesos de cristal), pero es más alegre y voluntariosa que nadie. Ella no sabe de barreras, nunca existieron.

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