Por Cecilia [email protected]
En el Ministerio de Salud entiende que los hechos de violencia protagonizados por personas con enfermedades mentales son lamentables, pero fortuitos. Y aseguran que hay un seguimiento de los pacientes cuyas patologías son graves.
El psiquiatra y director de Salud Mental, Alberto Navarro, añadió que siguiendo estadísticas de la Organización Mundial de la Salud solo “del 2% al 3% de la población padece este tipo de trastornos que incluyen manifestaciones como la pérdida de juicio crítico, brotes psicóticos, desestructuración psíquica con el requerimiento de un necesario tratamiento medicamentoso”.
“Si reciben la medicación adecuada, la dosis necesaria y permanente en el tiempo, estas personas pueden vivir con normalidad, incluso, trabajar”, sumó el especialista.
Respecto del funcionamiento del sistema, el médico aseguró que se trabaja en su adecuación a la nueva Ley de Salud Mental 26.657 que implica un cambio de paradigma y avanza sobre los derechos de los pacientes y sus familias, que en el pasado eran pocas veces tenidos en cuenta.
En ese sentido, se prohíbe la creación de hospitales psiquiátricos monovalentes (que solo atienden trastornos mentales) y se tiende a la integración de estas personas en el conjunto social.
“No falta medicación, podemos cubrir los tratamientos necesarios, incluso, los de personas que cuentan con obra social”, dijo el funcionario, sobre un aspecto que suele cuestionarse en el sector sanitario público.
¿Falla el seguimiento?Luego de conocerse el caso de Yamil Ezequiel Palleres (24), quien apuñaló a la productora de radio Paula Giglio (33) cuando ella hacía un trámite en la comuna de San Carlos, y el de Maxi (no dieron a conocer su apellido), acusado de agredir a varias personas en una panadería-bar en la Cuarta Sección, quienes intentaron desentrañar la problemática se preguntaron si cabría buscar alguna falla del sistema como causa de este tipo de reacciones; sobre todo en el desarrollo del tratamiento, porque como distintos médicos insistieron, este es uno de los factores principales para que puedan vivir normalmente en su comunidad.
Entonces Navarro aclaró: “Con los pacientes crónicos que van a El Sauce o al Pereyra tenemos varios dispositivos. En general, hacen su etapa aguda en el hospital, logran la estabilidad y vuelven a vivir a su casa. El seguimiento se hace a través del consultorio ambulatorio que puede ser en un hospital general cercano a su zona de residencia, en los hospitales monovalentes o en un centro de salud que cuente con equipos interdisciplinarios (como el Nº17 de Las Heras, el Nº30 de Godoy Cruz o el Nº16 de Guaymallén)”.
El psiquiatra consideró: “En la rehabilitación es imprescindible la inclusión de la familia, clave en la continuidad del tratamiento. Hay otro dispositivo interesante que es el equipo de seguimiento domiciliario, porque tenemos pacientes complejos y que viven en zonas alejadas de los centros asistenciales”.
“Ser loco no es ser delincuente”La psiquiatra María Gorra, a cargo de El Sauce, ya lo había referido en una nota anterior cuando expresó: “La violencia no es patrimonio de la enfermedad mental” o dicho de otro modo, no todas (ni siempre) las personas que padecen este tipo de patologías reaccionan agrediendo a alguien de su entorno. Si así sucediera, tiene que ver con una pérdida del juicio crítico producto de alguna falla en el tratamiento o de otro factor externo”.
“Hace pocos días en el Corredor del Oeste, una persona se bajó de su auto y apuñaló a otra, por un hecho menor. Y quizás no era un paciente con trastorno mental, sino que tuvo una reacción violenta porque la violencia es parte de la problemática social. El paciente psiquiátrico no es un delincuente”, opinó para llevar tranquilidad a la población y evitar la paranoia.
Sólo del 2% al 3% son trastornos severos
“La Organización Mundial de la Salud está advirtiendo un aumento creciente de los trastornos de salud mental y habla de que el 25% de la población mundial en el proceso de su vida sufre alguna patología de este tipo.
Los más frecuentes son los relacionados con los estados de ánimo (ansiedades, pánicos y fobias, excesos de consumo). Solo del 2% al 3% son trastornos mentales severos como psicosis, paranoias, desarrollos delirantes y algunos incluyen los cuadros bipolares” dijo Alberto Navarro, director de Salud Mental de la provincia de Mendoza.
Un “mapeo”
El observatorio de Salud Mental Está desde 2011. Lleva estadísticas sobre la atención en los hospitales
Hospital El Sauce (Datos del segundo semestre de 2013)
- 13.424 atenciones ambulatorias, a 2.839 pacientes individuales que asistieron un promedio de 4,7 veces en el semestre.
- 73% sin obra social y 27% sí cuenta con este beneficio.
- 51% varones (con más consultas en la franja de 20 a 29 años). 49% mujeres (con más consultas en la franja de 50 a 59 años).
Principales trastornos
En las pacientes mujeres
- 28,8% trastornos del humor (afectivos)
- 16,9% contacto con los servicios de salud por otras circunstancias
- 12,9% trastornos de personalidad y comportamiento del adulto
- 11,9% esquizofrenia, delirios.
En los pacientes varones
- 25,4% esquizofrenia, trastornos esquizotípicos y de ideas delirantes
- 16,4% contacto con los servicios de salud por otras circunstancias
- 12,3% trastornos del humor
Hospital Carlos Pereyra (datos de todo 2013)
- 24.957 atenciones ambulatorias, a 2.667 pacientes individuales, unos 222 por mes.
- 56% mujeres (con más consultas en la franja de 50 a 59 años). 44% varones (con más consultas en la franja de 30 a 39 años).
Principales trastornos
- 25% trastornos del humor, sobre todo, en mujeres.
- 19% esquizofrenia, trastornos esquizotípicos e ideas delirantes, sobre todo, en varones.



