La convocatoria fue organizada por propietarios de “boliches” que en realidad no son tales y habrían participado algunos de sus empleados. Algunos de los carteles observados en la marcha decían “sin boliche no hay trabajo” o “queremos cuidar nuestros puestos laborales”. También exhibían fotos del intendente Rodolfo Suárez, haciéndolo responsable de los problemas.
Este sábado a la tarde hubo una marcha pacífica (de muy escasa concurrencia) en la que un grupo de personas reclamó la habilitación de locales en la avenida Arístides Villanueva para bailar.