La ayuda mendocina a Chile llegó hoy a ese país con un equipo de 13 personas conformado por
personal de Defensa Civil, técnicos y paramédicos de Luján de Cuyo. La primera misión que les toca
es buscar sobrevivientes en un hipermercado que fue arrasado por el agua.
En el poco tiempo que llevan allí, la devastación que generó el terremoto les ha dejado una
marca que será difícil de olvidar.
Gabriel Garnica, director de Defensa Civil de Luján, lidera el equipo y, en diálogo con
diariouno.com.ar, explicó que hoy inspeccionarán un hipermercado en San Antonio,
donde hubo un terremoto que provocó que el mar avanzara cerca de 2.000 metros sobre esa ciudad.
"En ese edificio no habría agua, por eso estamos esperanzados en encontrar sobrevivientes. No
sabemos cuánto podemos demorar allí, el trabajo de los canes depende de la profundidad a la que
puedan estar los cuerpos y si se pueden mover o no los escombros". Luego viajarán a Concepción
donde los daños han sido devastadores.
Lo primordial es la búsqueda de sobrevivientes aunque, cuando esa misión termine, lo
inevitable será iniciar la recolección de cadáveres. Mientras tanto, los técnicos especializados en
infraestructura se encuentran en la localidad de Melipilla evaluando los daños que dejó el
terremoto. En esa zona hay unas 1.200 viviendas derrumbadas y serios daños estructurales.
Las imágenes en vivo
El equipo arribó cerca de las 2 de hoy y desde entonces las situaciones que han ido
presenciando hacen que Garnica ruegue que "algo similar nunca ocurra en Mendoza".
"Nos costó muchísimo llegar porque en la ruta principal de Melipilla hay un puente derrumbado
que impide el tránsito, los problemas viales son lo más preocupante a nivel técnico. Lo otro que
nos impactó fue que, al llegar de noche y como hay toque de queda, Chile parecía un desierto, había
escombros pero no veíamos gente".
Sólo en algunos puntos, pudieron observar algunos grupos de personas que se mantienen juntas
protegiendo las pocas pertenencias que les quedan, ya que los robos y saqueos son moneda común por
estos momentos.
Garnica continuó: "La mayoría de los barrios de Santiago están sin luz, la gente reclama que
todavía no tiene agua potable, el agua es el reclamo más importante. También están necesitando
leche en polvo y pañales porque no hay en todo Chile".
Anoche el equipo pudo dormir en un hotel, pero cuando lleguen a zonas más afectadas deberán
dormir en las camionetas del municipio o en las calles, en bolsas de dormir. A pesar de la dura
situación "recibimos muchísimos agradecimientos, la gente nos pregunta de dónde venimos, nos piden
que no los abandonemos", agregó.
Las réplicas son constantes
Desde que arribaron han sentido varias réplicas, la primera que tuvo lugar cerca de las 3
"tuvo la misma intensidad que el sismo que se sintió en Mendoza el sábado pasado", concluyó
Garnica.