¿Tiene miedo de volver al barrio? "Nooo, para nada, eso es lo de menos. No, miedo no". Esasfueron las últimas palabras de Daniel Rengo Aguilera luego de que ayer a las 19.47
recuperara la libertad y saliera de la Comisaría Séptima, donde estuvo dos díasdetenido.
La pregunta de los periodistas no fue casual. Según los investigadorespoliciales el Rengo es blanco de una banda que le disputa el dominio del barrio LaGloria y que está sospechada de haber asesinado a tres o cuatro personasrelacionadas con él. Es la banda además que en las últimas horas está siendo desbaratada por lapolicía, que motivó el megaoperativo en ese vecindario este fin de semana, en el queel jefe de la barra brava del Tomba cayó detenido. El abogado Pablo Rotondi, defensor legal del Rengo, había anunciado por lamañana en radio Nihuil que Aguilera daría una conferencia de prensa. Sin embargo, trassalir, sus declaraciones duraron apenas 40 segundos. "Ahora no voy a hablar, después seguro. De la acusación que hicieron contra mí está complicado. Queda claro que hay mucha gente involucrada y todo termina enesto. Siempre lamentablemente termino en los diarios yo solo. Mañana a la noche (porhoy) les doy una nota para dejar bien claro el tema de la hinchada, de drogas y todo eso,y lo del arma también, porque no hay nada claro". Las fugaces declaraciones del Rengo Aguilera duraron un pestañeo, exactamentelo que demoró con aire tranquilo pero con paso apurado en recorrer los 15 metros que loseparaban de las puertas de la comisaría hasta un vehículo que lo esperaba en lapuerta. Larga y tensa espera Después del mediodía de ayer la liberación del Rengo, acusado de tenencia ilegalde arma de guerra y encubrimiento, se hizo inminente, pero terminó extendiéndosehasta las 20. La espera fue tensa. En la Comisaría Séptima, frente a la Plaza Godoy Cruz, sereforzó la seguridad. Se cerraron las puertas y tres policías con pistolas y carabinas vigilaban laentrada desde el interior. Cruzando la calle, en la esquina más próxima, el padre del Rengo Aguilera, doshermanos y una hermana esperaban su salida sentados en la mesa de un café. Frente a la comisaría y en la plaza reinaba la calma y la vida trajinaba normal.Pero desde el barrio La Gloria no llegaban buenas noticias. Un tiroteo Una hora antes de la salida de Aguilera dos jóvenes del barrio Paulo VItirotearon a otros dos parados sobre la manzana B del barrio La Gloria. El Rengo viveen la manzana A. La tensión en el vecindario incrementó la ya habitual y reforzadapresencia policial. Antes de esa novedad, Aguilera ya había mandado a pedir al fiscal que lepermitieran ingresar un auto a la dependencia policial con el fin de evitar a laprensa, pero le negaron la solicitud y lo mandaron por la puerta que todos se van. Finalmente en la Séptima todo transcurrió sin sobresaltos. El fiscal Juan CarlosAlessandra le otorgó la libertad bajo una fianza personal de $5.000 (no la paga condinero, sino que la garantiza con la firma de su abogado defensor). Pero no le devolvió el Volkswagen Bora donde se encontró la pistola robadacalibre 380, ni tampoco los $40.000 y los $740.000 chilenos hallados en el vehículo,cuyos billetes están siendo peritados para determinar si son o no de curso legal. Además, el VW Bora que el Rengo dice que le pertenece no estaría a su nombre y latarjeta verde estaría vencida con la identidad de otro titular.



