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Un hombre utilizó un vidrio y se produjo varios tajos que le ocasionaron una gran pérdida de sangre cuando estaba en la división Alumbrado Público de la Capital de Mendoza. 

Quiso quitarse la vida en su puesto de trabajo un empleado municipal

Por Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar

Una situación dramática vivieron el jueves los empleados de Desarrollo Estratégico Municipal, división Alumbrado Público de la municipalidad de la Capital de Mendoza. Fue cuando ingresaron a trabajar y encontraron a uno de sus compañeros casi desvanecido y totalmente bañado en sangre por haberse autolesionado en distintas partes del cuerpo con un pedazo de vidrio.

El grave suceso tuvo como protagonista a un hombre de 30 años, quien padecería una fuerte depresión por la muerte de su esposa –víctima de un cáncer–, lo que se ve agravado por el hecho de que sus dos hijitos se irían a vivir con la abuela materna.

El hombre trabaja en la dependencia ubicada en la calle Villalonga y Las Heras, de Capital, y lo que tenía que haber sido un día más de labor para él y sus compañeros por poco se convirtió en una tragedia, si no hubiera sido por la reacción de uno de ellos.

Lo primero que este escuchó fueron quejidos provenientes detrás de una puerta de rejas del depósito. Como no tenía claro el panorama respecto de lo que estaba pasando, tuvo bastantes dificultades de comprender frente a lo que se encontraba. Luego se acercó un poco más y fue allí cuando oyó una voz muy débil proveniente del interior, que pedía ayuda.

Pero no era fácil entrar y tuvo que hacerlo a través de una pequeña ventana. Afortunadamente, es delgado porque la abertura era muy estrecha.

Cuando finalmente accedió, el cuadro que se le presentó fue terrorífico. El hombre reconoció en esa voz débil a uno de sus compañeros de tareas. La escena no podía ser peor: acostado boca arriba y en medio de un gran charco de sangre, estaba este sujeto, quien se había provocado numerosos cortes, aparentemente, con un vidrio de una farola rota que había en el lugar.

Ante tamaña sorpresa, el hombre no atinó en un primer momento a hacer algo porque estaba shockeado ante la escena, pero luego reaccionó y alertó a los gritos a todos los que ya habían llegado al trabajo.

Uno de ellos llamó al 911 desde donde enviaron una ambulancia de Servicio de Emergencia Coordinado. Los médicos sin esperar un minuto, y tras compensar al empleado municipal porque había perdido mucha sangre, lo trasladaron al hospital Luis Lagomaggiore.

En la guardia le brindaron los primeros auxilios y luego pasó a quirófano para colocarle puntos en las lesiones más profundas. Posteriormente, quedó internado en una habitación común.

Un trascendido al cual tuvo acceso Diario UNO indica que el hombre habría dejado una carta explicando los motivos por los cuales quería quitarse la vida.

En la causa, tomó intervención la Oficina Fiscal Nº13 de Capital a cargo de la fiscal Florencia Santander, quien la caratuló como ayuda y/o instigación al suicidio.

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