Lila De Marinis desapareció el 4 de junio de 1976. Cinco hombres armados y con los rostroscubiertos por pasamontañas irrumpieron en el departamento de sus padres, en el centro de la ciudad
Diez militares y policías están acusados por 29 causas por desapariciones y asesinatos durante la
dictadura. Todos están libres bajo palabra y tendrán la oportunidad que no tuvieron las víctimas:
declarar con defensores, fiscales y jueces.
¿Quién mató y desapareció a Lila De Marinis?: comenzó un juicio histórico por delitos de lesa humanidad en Mendoza
de Mendoza, donde se había refugiado con su bebé de cinco meses. Su madre, Isabel, entonces de 57años, vio cómo se la llevaban descalza, en camisón, con el tapado de matelassé rojo en los hombros
y encapuchada. Su caso, junto al de otras 29 víctimas de la represión ilegal de los años de plomo, serájuzgado a partir de hoy en los tribunales Federales de Mendoza, en un proceso que figurará en losmanuales de historia del futuro. Lila, apodo de Lidia Beatriz, tenía 26 años y era militante del ERP, sigla del EjércitoRevolucionario del Pueblo, la organización armada que había iniciado la guerrilla en la selvatucumana y que por esos días era masacrada por el ejército regular conducido por el general AntonioBussi. Dos o tres días antes de su secuestro había viajado a Buenos Aires en busca de ayuda de loslíderes de la organización, pero los dirigentes estaban muertos, presos, escondidos o vigilados.Tampoco pudo encontrarse con el padre del bebé, Horacio Basterra, un combatiente herido en la selvatucumana. Hoy, 34 años después de aquel hecho, los 10 militares y policías acusados gozarán de lasoportunidades que no le dieron ni a Lila ni a las otras víctimas: tendrán un juicio justo, conabogados, jueces, testigos y fiscales. En ese juicio, los jueces, los abogados de ambas partes y los acusados estarán separados delpúblico que asista al debate por un grueso vidrio de blindex. Entre ese público estará el bebé de Lila que zafó de esa noche de espanto, quien es hoy es unhombre hecho y derecho llamado Lisandro De Marinis. Junto a él estará su abuela, Lidia, de 92 años,una mujer de hierro que nunca dejo de buscar a su hija y clamar justicia por ella. Protagonistas del juicio Los acusados son el coronel Tamer Yapur; Paulino Enrique Furió, jefe de inteligencia delEjército; el general Juan Pablo Saá, el general Mario Lépori, el teniente coronel Dardo Migno, elcomisario general Juan Agustín Oyarzábal, el comisario Eduardo Smaha Borzuk, el comisario inspectorArmando Osvaldo Fernández Miranda, el sargento Luis Alberto Rodríguez Vázquez y el sargentoCelustiano Lucero. Todos ellos están libres bajo palabra. El debate tendrá un gran ausente y es el principal acusado. Se trata del jefe del TercerCuerpo de Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, sobre quien el tribunal decidió diferir el debatepara otra ocasión porque es sometido a otros por hechos similares. Se espera que el debate en Mendoza se extienda como mínimo 4 meses, ya que serán juzgadas 19causas en las que habrá más de 200 testigos. Sólo una de las 30 víctimas directas que estuvieron presas y fueron sometidas a torturas estácon vida hoy. Del resto, 24 son desaparecidos y 4 fueron detenidos o secuestrados ilegalmente yasesinados. El otro sobreviviente, detenido, torturado y liberado fue el legendario Ángel Bustelo,quien ya falleció. El Tribunal Oral Federal N°1 (los jueces que darán sentencia), integrado por Juan GonzálezMacías (presidente), Héctor Cortés y Alejandro Piña, ya definió junto con la fiscalía, la querellay los abogados defensores la rutina que tendrá la audiencia. Debido a su delicado estado de salud, tres de los 10 acusados no permanecerán en la sala. Dosseguirán el juicio a través de una pantalla en el Casino de Oficiales de avenida San Martín y elrestante por un sistema de video conferencia desde la Cámara Federal de la ciudad de Santa Fe. Ya se resolvió que, salvo la semana inicial, el juicio se celebrará los martes y jueves endoble turno (mañana y tarde). La razón es que en las otras jornadas el tribunal debe realizar losdebates que tiene fijados por agenda diaria. Para evitar dilaciones, el juicio continuará durante la feria judicial de enero, clásico mesde vacaciones para toda la Justicia argentina. Como la sala de debates, es pequeña el juicio se podrá seguir plasmas desde el hall centralde los Tribunales Federales y por pantalla gigante en el Concejo Deliberante de Capital.

