Por Laura Zuliá[email protected]
Es altamente probable que Claudia Vera (42), la mujer que mató de una puñalada a su esposo en Tunuyán el 26 de junio, no obtenga el beneficio de la prisión domiciliaria porque el Organismo Técnico Criminológico (OTC) no puede hacer la evaluación ambiental que ordenó el juez ya que no recibió el fax que le enviaron, dado que tienen el aparato roto hace tres meses y porque tampoco cuentan con autos oficiales para trasladarse a ese departamento del Valle de Uco.
El abogado de Claudia, Federico Descole, contó que ayer al mediodía se enteró de esta noticia que roza lo insólito, pero que, sobre todo, calificó de indignante. El letrado comentó que cuando ellos pidieron que se le otorgara a la mujer la prisión domiciliaria –iría a la casa de una familia amiga que se ofreció a alojarla– el magistrado a cargo del Primer Juzgado de Instrucción de Tunuyán ordenó un estudio ambiental para cerciorarse de que esa vivienda y sus ocupantes cumplieran con los requisitos necesarios.
“Cuando salí de los Tribunales, llamé al OTC –al que le corresponde hacer el estudio– y me dijeron que no recibieron ningún fax porque hace tres meses que lo tienen roto y que tampoco tienen auto para ir a hacerlo”, contó Descole.
Detrás de ese organismo funciona la Dirección de Protección del Liberado. Allí, según pudo saber el abogado, suelen recibir los faxes que van destinados al OTC y se los acercan. Pero de acuerdo con lo que averiguó, hasta allí tampoco llegó el fax.
“Yo me enteré de todo esto hoy –por ayer– y el Juzgado no sabe que no recibieron el comunicado. Voy a presentar una ampliación del hábeas corpus informando estos datos”, aseguró y dijo, esperanzado, que quiere pensar que de alguna forma va a lograr que se apruebe la prisión domiciliaria hoy. “Claudia es una mujer que ha sufrido violencia de género, no puede estar en la cárcel. Yo siento que al juez no le interesa”, opinó.
Marcha Las compañeras del terciario en el que Claudia estudiaba profesorado de Historia organizaron para hoy a las 17 una concentración y marcha para pedir que cambien la carátula de la causa de homicidio agravado por el vínculo a legítima defensa. Partirán desde la plaza de Tunuyán y caminarán hasta la alcaldía local.
“Ella había hecho ocho denuncias por maltrato. Él venía a buscarla y a fijarse si estaba en la institución. Antes de que él muriera, fue hasta la escuela y trató de tirarla por la escalera”, contó Virginia Abaca (28), compañera de Claudia en el instituto de educación superior General Toribio de Luzuriaga.
“Nosotras la conocemos, sabemos la clase de persona que es. Ella se esforzaba mucho para estudiar para poder salir adelante junto con sus hijos, sabemos que fue en defensa propia”, dijo.
Virginia comentó que cuando supieron lo que había pasado, fueron directamente a la alcaldía y pidieron verla. “Estaba muy golpeada, tenía moretones en la cara, en los brazos. Estaba muy shockeada y repetía todo el tiempo que no había querido hacer eso”, contó y agregó que este no es el único caso de compañeras que sufren violencia de género.



