El pronóstico del tiempo, que para estos días anunció las primeras grandes nevadas en Alta Montaña, alienta a que empiecen a generarse preguntas acerca de cómo será la temporada invernal. Según los especialistas, habrá menos nieve que en 2016, pero el promedio será normal. La novedad: bajan las probabilidades de que llegue un nuevo .
Desde Contingencias Climáticas anuncian que las próximas horas estará mayormente nublado y frío, con y lloviznas aisladas, y vientos del sector Sur. En alta cordillera se presentarán intensas nevadas, provocando condiciones muy inestables debido a la aproximación de una perturbación meteorológica del Pacífico.
"Se espera que se desarrolle un evento de nevadas y precipitaciones que puede tener características extremas, principalmente en el sector chileno (región de Coquimbo) y sobre los Andes de las provincias de San Juan y La Rioja, asociado a un sistema de baja presión en altura que se desplaza desde el océano Pacífico hacia los Andes centrales", detalló el doctor Juan Rivera, del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla).
El especialista especificó que esto repercutirá en la cordillera mendocina. "Ahí es esperable una acumulación de nieve del orden de los 30 a 80 centímetros a partir de la noche de hoy -miércoles- hasta el domingo, con una pausa en las nevadas durante el sábado", afirmó, y dijo que la mayor intensidad de nevadas puede registrarse esta noche. También, que las condiciones de inestabilidad cesarían el domingo.
Con la presencia de la primera gran nevada del año en Cordillera, la atención empieza a centrarse en los pronósticos acerca de la temporada de invierno que afrontará , ya que la nieve mueve turistas y, también, incide en el agro.
Más allá de que aún lo consideren pronto para hablar de lo que sucederá en poco más de un mes, desde el Ianigla comentaron que la cantidad de nieve sería menor a la que hubo en 2016, que fue mucha por los coletazos del fenómeno El Niño.
"Es difícil hacer predicciones cuando no es año Niño ni Niña, o dar pronósticos a largo plazo, pero estaríamos bajo la situación teórica de un año de nevadas normales. No serán ni muy abundantes ni muy escasas. Una cantidad normal", comentó Ricardo Villalba, investigador del Conicet, haciendo la salvedad de que esta temporada no será similar a la que hubo de 2010 a 2014, cuando nevó por debajo de los valores medios (casi 50%), llevando a que se declarara a la provincia en emergencia hídrica.
Lo que no se sabe es si serían las condiciones tan ideales, como el año pasado, cuando las pistas de esquí abrieron a mediados de junio y pudieron disfrutarse hasta fines de setiembre.
"En 2015 tuvimos un El Niño con precipitaciones por arriba de los valores medios, que entró medio tarde. Entonces hubo nevadas importantes a fines de ese año y en enero de 2016. Eso tuvo sus coletazos, porque en marzo y abril todavía las temperaturas en el océano Pacífico estaban por arriba de la media. Por eso hubo precipitaciones esos meses, como la nieve de abril", explicó Villalba, detallando que hoy se está en condiciones neutrales.
Es la temperatura tropical sobre el Pacífico la que determina si hay Niño o Niña, que recién se considera como tal cuando durante tres meses consecutivos hay temperaturas iguales o por encima a los 3 grados centígrados. En todo abril no alcanzó al grado centígrado.
A partir de este índice, hoy se hacen algunas evaluaciones acerca de la posibilidad de que se repitan algunos de estos fenómenos durante los próximos meses, lo que podría descartarse ya que el porcentaje de probabilidades de que se presente un Niño son cada vez menores. Hace 15 días eran del 47%, pero ahora sería un porcentaje mucho más inferior.
"Según pronósticos internacionales hasta octubre todo indica que no va a haber un proceso de calentamiento. Es muy bajo el porcentaje de probabilidades de ocurrencia de que este sea un año Niño", anunciaron desde el Ianigla, sobre lo que, finalmente, no ocurriría para setiembre, que es el mes en el que comienza la fase, teniendo su punto máximo en diciembre.
