Diario Uno Mendoza

Habla Blanca Sotelo, la madre del médico Sebastián Prado, de cuyo crimen se cumplirán 6 meses el jueves. Para ese día, a las 20, convocó a la marcha “Prohibido olvidar”, con banderas y velas

“Pido al gobernador que declare duelo por los inocentes asesinados”

Por UNO

José Luis Verdericoverderico.joseluis @diariouno.net.ar

La madre del médico Sebastián Prado pidió que el gobernador Francisco Pérez decrete “dos días de duelo provincial cada vez que un inocente sea asesinado en Mendoza, porque estamos llorando a nuestros hijos y a nuestros padres, y llevándoles flores a sus tumbas”, describió Blanca Sotelo mientras prepara la segunda marcha de silencio, que se hará el jueves 6, para exigir el esclarecimiento del asesinato de su hijo de 36 años –el menor de los cuatro–.

Irán por calles San Martín (esquina Peatonal), Las Heras y Patricias Mendocinas hasta la Legislatura.

La mujer ya había hablado a través de cuatro impactantes cartas públicas dirigidas al asesino y al resto de la sociedad, que ella misma redactó a mano y que fueron publicadas por la prensa, y que pueden leerse en la página de Facebook “Justicia para el Dr. Sebastián Prado”, que cada vez tiene más adhesión popular. Hasta que esta semana aceptó el mano a mano con periodistas de UNO y del programa El otro mundo, de Nihuil.

Le tiemblan un poco el cuerpo y la voz al hablar pero nunca la convicción para ir al frente. Su esposo, Oscar, y su hija Andrea la acompañan, la escuchan, la miran a los ojos y también pelean desde adentro para no llorar. “El dolor que no se va a curar nunca”, coinciden.

Un grito de guerraBlanca lo tenía escrito de su propio puño y letra, y leyó al aire este manifiesto potente y desgarrador: “Tengo autoridad moral e inmunidad para decir lo que quiera y a quien quiera. No tengo inmunidad diplomática, tengo la inmunidad que me dejó el asesinato de Sebastián. Voy a dejar de ser mendiga pidiendo justicia, ahora exijo justicia ¡Y la quiero ya! No en 30 años ni en 20 ni en 10 ni en 5 años. Exijo que se coloque en el banquillo de los acusados a todos los que permitieron que este horror pasara: a los del 911, porque Carla (esposa de Sebastián) llamó y mi hija llamó, y no aparecieron; al Ministerio de Seguridad, porque hacen oídos sordos; al jefe de Policía, a todos, por ineptos; al personal de sus equipos por ineficientes, y a todos los que involucra esta terrible e irreparable pérdida. La falta de prevención del delito conlleva todo lo que está pasando en Mendoza y el país. Al señor gobernador y a su equipo: la provincia está de duelo permanente. Por eso quiero que se firme un decreto por el cual se coloque la Bandera a media asta en todos los establecimientos públicos y se decrete duelo provincial. Mi esposo va al cementerio todos los domingos. Yo no puedo, porque pienso que mi hijo está enterrado y que los que lo mataron están riéndose de nosotros”.

El comienzo del horror familiar

La noche del crimen, Prado, su esposa y sus dos hijos –el mayor cumplió 3 años el último miércoles– iban a una reunión familiar. El médico fue interceptado y asesinado cuando estaba a punto de subir a su Renault Duster. La noticia llegó rápidamente al lugar adonde los Prado tenían previsto ir. Fue el comienzo de la pesadilla familiar.

El camino del esfuerzoEl médico y Carla iban a casarse a la semana siguiente, y un mes después él iba a recibirse como especialista en tumores óseos, el tercero en Mendoza. Todo quedó trunco y la familia, destrozada.

Quienes lo conocieron evocan que Prado siempre se esforzó para lograr sus objetivos. A los 16 años repartía ejemplares de Diario UNO para ganarse unos pesos para tener los fines de semana, y después iba al colegio.Abrazó la carrera del arte de curar y estudió hasta que se recibió de médico traumatólogo. Gran parte de su carrera la hizo en el Hospital Central y también atendió en clínicas del Gran Mendoza. Muchos pacientes se han acercado a la familia Prado a expresarles sus condolencias.

 Embed      
 Embed