Por Marcelo Arcemarce@diariouno.net.ar
Pérez cumple hoy un año como gobernador y se asignó un puntaje de "8". Hizo una defensa de su relación con Cristina y se comparó con Javier Mascherano. Admitió que en seguridad saca solamente un "6".
Pérez: "Mi gobierno va a la llegar a la cresta de la ola en 2014 y 2015"
Para ver al mejor Francisco Pérez en su rol de gobernador habrá que esperar, según su propia estimación, al menos uno o dos años más. “Yo estoy consiguiendo transformar a la provincia, pero la cresta de la ola la voy a alcanzar recién en 2014 o 2015, como les pasa a todos los gobiernos”, aplazó Paco, en una larga entrevista que dio a los medios gráficos de la provincia en la tarde del viernes al cumplirse hoy un año de su asunción.
Entre anuncios de cambios de gabinete y una defensa cerrada de su relación con Cristina, el gobernador se anima a una comparación futbolística: “Yo me siento como Mascherano (Javier) o Gago (Fernando), porque distribuyen el juego”, ríe.
La ronda con los periodistas arrancó por la coyuntura: la discusión que se viene por el Presupuesto 2013, que amenaza a ser dura por la relación, de diálogo cortado, que el Gobierno mantiene con el radicalismo. “Yo tengo fe que va a salir”, se esperanza Pérez.
–No se´si será todo cuestión de fe, si tiene cortado el diálogo con Alfredo Cornejo, el titular de la UCR...
–No. Cornejo reclama políticas de Estado y todos los partidos se sientan en la comisión de Presupuesto. Cualquier modificación puede ser atendible. Podemos estar más o menos de acuerdo en la reforma de la Constitución, pero otra cosa es el Presupuesto.
–¿Cuál es la idea para retomar el tema de la reforma constitucional?–Ya está planteado en la Legislatura y yo estoy abocado a la gestión.
–Da la sensación de que abandonó el tema. Hace poco más de un mes dijo que iba a dar la vida por la reforma...
–Yo no dije que iba a dejar la vida por la reforma, dije que iba a dejar la vida por la transformación de la provincia.
–¿Y está consiguiendo transformar la provincia?–Yo creo que vamos en vías.
–Usted siempre se basó en su relación con Cristina, pero los números no lo favorecen: Mendoza siempre está por debajo de la media nacional en el reparto de fondos nacionales.
–(Se enoja) ¿Cuántas obras nacionales hay en Mendoza? (hace una larga enumeración de obras públicas nacionales, algunas todavía en discusión). Yo soy un tipo que vino de la mano de Cristina y no reniego de nada. Son claras y contundentes las encuestas entre los mendocinos a favor de llevarse bien con la Nación y no enfrentarla. Si quieren hablemos del 7D: digo que la resolución de la Cámara es aberrante, condicionada e inescrupulosa.
–El Gobierno terminó aceptando finalmente un punto: este año se subejecutó el 50% del Presupuesto en obras públicas. Eso es todo un síntoma...
–La obra pública es cíclica. En 2008 no había plata ni proyectos. Además, en cada ciclo cambia el perfil. El perfil de la gestión anterior era “escuelas y caminos”, ahora es infraestructura en salud y para AYSAM.
–¿La parte fuerte de su gobierno arranca en 2013 entonces?–¡No! Estamos arrancando fuerte. La cresta de la ola va a ser en 2014 o 2015.
–O sea, lo mejor aparecerá cuando se esté yendo...
–En principio, sí.
–Es casi un llamado a la reelección esa afirmación ¿Si está dispuesto a bajarse de la reelección, como insunuó, por qué no lo dice y ya?–Sí, pero eso lo discutiremos recién en la Convención Constituyente de 2014.
–¿Desdoblará las elecciones provinciales de las nacionales?–Lo vamos a discutir en 2013.
–Pero el año 2013 es prácticamente mañana…–Bueno, pero todos sabemos que esto se activa después de la Vendimia. Hoy no lo tengo en agenda, estoy con trescientos millones de temas.
–Usted se ha planteado estar por encima de la media de los gobernadores en cuanto a logros... ¿Cree que va a conseguirlo?–Estoy convencido. Pero yo, por ejemplo, no voy a confrontar con el Poder Judicial para hacer política, como se hizo en algún otro momento.
–Eso lo diferencia del kirchnerismo, teniendo en cuanta la pelea actual a nivel nacional...
–El kirchnerismo no confronta con el Poder Judicial, en todo caso opina de manera diferente a los jueces que se van de vacaciones con la plata de los medios.
–Dice que no confronta con el Poder Judicial ¿pero hubiese tolerado la indexación salarial si hubiera sido gobernador hace diez años?–No sé qué hubiese hecho con diez años menos, cuando era más calentón.
–¿Más calentón todavía?–(Suelta la carcajada) Esto es como el amor, o lo tomás con pasión y furor, o sos un insulso que te da lo mismo cualquier cosa. No he venido a dormir la siesta. Yo no voy a pasar desapercibido. Tengo mi estilo, y te puede gustar más o menos, pero soy transparente. Y calladito, calladito, sin hacer alardes de nada. Yo me siento como Mascherano o Gago, porque distribuyen juego, antes que Schiavi, que sale a las patadas.
–¿Qué nota se pone hasta aquí como gobernador?–Un “8”. Me estoy poniendo por encima del aprobado.
–¿Habla mucho de la proyección económica de la provincia, pero no de la inseguridad. ¿Qué nota se pone en esta materia?–(Piensa unos 15 segundos) Un “6”. El gran desafío del año que viene es la seguridad. Y no hablé hasta ahora porque no me lo preguntaron.
–¿Usted es en la realidad el conductor del PJ?–Yo creo que sí, en la medida en que la conducción se entienda como persuasión. No me siento por arriba ni por debajo de ningún dirigente.
–El conductor del PJ, se supone, es el que decide las candidaturas ¿tendrá ese derecho en 2013?–Cada uno tiene su preferencia. Nos sentaremos en una mesa a discutirlo. Si no, se irá a una interna.
–Los gobernadores, al cumplir el primer año, siempre analizan cambios en el gabinete ¿Los hará?–Sí.
–¿Va a cambiar ministros?No, ministros no. Los cambios los haremos porque veo falencias en algunas áreas.
–¿Cuál es su balance de gestión?–Estoy contento y el balance es positivo.