Desde que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, llegó a con la noticia de que la Nación renovaría la pista del aeropuerto El Plumerillo comenzaron a desatarse toda serie de reclamos, principalmente del sector turístico.
Sin embargo, el Gobierno también tuvo que hacerle frente a otros problemas fuera de la logística de los traslados, ya que de la aerostación dependen varias fuentes de trabajo.
Mozos, administrativos, valijeros, comerciantes, entre otros tantos. Este martes, llegaron hasta la Legislatura uno de los grupos afectados, se trata de 80 remiseros que sólo pueden realizar viajes desde o hacia el aeropuerto. Ya que no cuentan con la habilitación requerida para otro tipo de traslado de pasajeros.
Desde la Legislatura se comprometieron a interceder para que el Gobierno provincial acuda al Ministerio de Transporte de la Nación y agilice el trámite de habilitación ya que el trámite tarda no menos de ocho meses pero que si se gestiona desde la podría abreviarse notablemente, considerando la situación especial que vivirán desde septiembre a diciembre, época en que el aeropuerto estará cerrado.
