Fue una coincidencia. Eso aseguró la directora de Desarrollo Social de Guaymallén, Silvia Donati, al hacer referencia al desalojo que sufrieron 31 personas que habitaban una construcción cerca del hotel Intercontinental, donde se realiza la Cumbre del Mercosur.
Este lunes, 31 personas, de los cuales 16 son niños fueron desalojados y enviados a casas de familiares y a una vivienda entregada en comodato.
Sin embargo, esta no es la primera vez que son desalojados. Ya había ocurrido lo mismo en el 2012, casualidad o no, también para la realización de una Cumbre del Mercosur.
"Teníamos la denuncia del dueño del terreno, porque había quedado trunco cuando falleció y los herederos hicieron nuevamente la denuncia", manifestó Donati.
"Tuvimos la mala suerte que el desalojo coincide con la Cumbre, porque hace mucho que venimos trabajando en este tema", explicó la funcionaria de Guaymallén.
Según Donati, no hubo resistencia en el desalojo y las condiciones en la que vivían las 31 personas eran "inhabitables, estaban colgados de la luz", aseveró.


