Por Gustavo De Marinisdemarinis.gustavo@diariouno.net.ar
¿Para cuándo el Espacio de la Memoria en el terrorífico D2?

Semana movidita la que termina relacionada con la memoria, verdad y la justicia. Semana de recuerdos, de repaso, de reflexión, de reconocimientos, de reclamos. Semana en la que la gran familia de militantes que integran las Madres, los HIJOS, los ex presos... abraza más fuerte que nunca a la imprescindible Pocha Camín, una abanderada de la lucha, una incansable investigadora que marcó caminos con su inquebrantable valentía para afrontar y sortear penurias y obstáculos que hoy permiten avanzar en la reconstrucción de historias reparadoras y cuando ella ya no esté, habrá muchos más siguiendo esa huella.
El martes, en una nueva audiencia del Megajuicio por delitos de lesa humanidad, tuvimos la oportunidad de conocer lo sucedido con una familia platense muy peronista que a pesar de los padecimientos nunca bajó la guardia. Son los López Muntaner, de La Plata, que sorpresivamente para muchos tienen un vínculo con Mendoza, ya que Luis, el mayor de 6 hermanos, fue secuestrado y asesinado en nuestra provincia en abril de 1977. Las fotos de su cuerpo en la morgue, con las piernas fracturadas, golpes en la cabeza y dos disparos en el pecho, fueron reconocidas por sus hermanos Emilio y Miguel cuando vinieron a Mendoza por primera vez en 2011 y ahora lo ratificaron al viajar otra vez para dar su testimonio. Pese a la evidencia de las fotos, el cuerpo nunca apareció, aunque por estos días se trata de establecer si está entre los que fueron enterrados en el Cuadro 33 del Cementerio de Capital. Un dato más de los López Muntaner: el hermano más chico, Francisco, fue secuestrado y desaparecido en La Plata cuando tenía 16 años en la conocida Noche de los Lápices.
El jueves se produjeron otros dos hechos trascendentes.
En primer lugar Mariano y Ernesto Espeche dieron a conocer que a fin de mes viajarán a Tucumán para iniciar las tramitaciones que les permitan traer los restos de su padre, el médico Carlos Espeche, desaparecido y asesinado en 1976 e identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense hace poco más de un mes.
Y en segundo término estuvo el reclamo al gobernador Francisco Pérez para que dé cumplimiento al decreto por el cual el sitio donde funcionó el centro clandestino de detención D2 pase a ser un Espacio de la Memoria. Allí hubo asesinatos, torturas, violaciones y desapariciones de personas. Allí, Madres, Familiares, HIJOS, ex Presos Políticos, militantes... han encontrado el testimonio más elocuente del horror del terrorismo de Estado.
Refuncionalizar ese lugar emblemático es un acto reparatorio. Es hora entonces de que se concrete.
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