Pablo Quiavetta, el hombre que sobrevivió a un disparo en la cabeza, pasó por su sexta cirugía en el Hospital Central y aseguró que espera que sea la última. Además continúa con rehabilitación por las secuelas que le dejó el proyectil. El hecho ocurrió el 4 de abril de 2013 en el parque San Martín, donde estaba con amigos cuando un grupo de delincuentes les disparó para robarles un auto. Por el caso no hay detenidos.
"Dios quiera que ésta haya sido la última operación", dijo en una carta de agradecimiento, luego de pasar por un quirófano del Hospital Central. El hecho que cambió su vida ocurrió en abril de 2013 en el parque San Martín.
Pablo Quiavetta pasó por su sexta cirugía, luego de ser baleado en la cabeza en un asalto
El árbol de la vida“A lo largo de un río, de ambos lados, crecerán toda clase de árboles frutales. Sus hojas nunca se marchitan, y sus frutos nunca se malogran. Todos los meses dan nuevos frutos, porque el agua que los alimenta viene desde el santuario. Los frutos serán buenos alimentos y sus hojas serán medicinales”.
Imagino que el río es la ciencia medicinal a la que los médicos están abocados. Que los árboles, que a sus orillas crecen son distintos por la gran diversidad de medicinas que hoy en día hay. Las hojas nunca se marchitan, porque la medicina está en constante avance y es lo que hace que nunca marchite. Los frutos, sus frutos señores doctores, nunca se malogran ya que pelean por la vida de los demás hasta más no poder “sin pedir nada a cambio”, aunque a veces no logren sus objetivos, pero eso ya excede de sus manos. Dan nuevos frutos porque al mes siguiente u horas después ya tienen un nuevo reto en sala de operaciones. Las hojas, que serían sus manos, son medicinales porque en ellas está la cura de muchos de nosotros. Manos benditas por el agua santa que a Uds. el río los alimenta.
Conocí una nueva doctora, que pensábamos, o que vivía cerca del hospital ó alquilaba una habitación en el 6to piso; ya que eran las 23hs y ella estaba en la guardia, y al otro día a las 6:45 ya estaba en la habitación preguntando como estábamos y dando una revisada rápida a los pacientes. Y así como ella hay varios dentro del hospital, de eso estoy seguro. Eso es pura vocación señores.
Esta vez fue mi sexta operación después de aquel 4 de Abril, donde mí vida dio un giro rotundo. Un giro total que me dejó en el pequeño filo que hay entre la vida y la muerte.Y que a más de uno este hecho de inseguridad le provocó un giro, ya sea en su forma de pensar, de actuar, o de ver las cosas. Hoy estoy VIVO y la sigo luchando por mí y mi familia.
Nunca voy a dejar de agradecer el hecho de que me hayan devuelto la vida, y hacer que hoy pudiera disfrutar de mi familia, mis amigos y de la vida misma Dr. Caif y Dr. Ardigó.
Nunca voy a dejar de agradecer a todo el personal de neurocirugía: Dr. Atencio, Dra. Pace, Dr. Caif, Dr. Zapata, Dr. Delgado, Dra. Cuadra, Dr. Olguín, Dr. Mateo.
La parte de enfermería: Maza, Villarroel, Mancuello, Condorí, Quiroga, Pinillo, Gomez, Olivares, Vera, Vega, Alfaro, Pereyra y Rubén. Al director Alonzo y a Matías Roby quien se tomó unos minutos para ver cómo había salido de la operación. En algún momento hablaremos con más tiempo. Y si me olvidé de alguno les pido mil disculpas.
Dios quiera, que dejen de haber casos de inseguridad y matanzas por nada. Ni mucho menos que estos casos queden en la nada. “Poder Judicial” El tiempo corre y los chorros van más rápido que él.
Saludos Pablo M. Quiavetta.



