La presidencia de la Bicameral de Seguridad fue otro foco del conflicto del PJ. Se sabe que el presidente de este espacio debe de ser un legislador de la oposición.
Siempre, desde el Ejecutivo se trata de impulsar a un opositor no demasiado duro, porque esta es un área muy sensible para el Estado y un opositor de los “implacables” podría hacer mucho daño.
Como en cada período legislativo debe cambiar de cámara la titularidad de la comisión, y este año le tocaba a Diputados, donde se barajaron algunos nombres.
Finalmente quedaron dos: Jesús Riesco, del PD (lo impulsaban desde el Ejecutivo), y Héctor Quevedo (UCR). Este último era el preferido de Ciurca.
Finalmente, la presidencia fue del radical, que es oriundo de Las Heras y amigo de los hermanos Rubén y Fabián Miranda, intendente y diputado, respectivamente. Los Miranda son ciurquistas de la primera hora. Pérez quería imponer un nombre en la bicameral, ya que dentro del ministerio (según cuentan fuentes legislativas) no tiene poder de decisión.
Es necesario aclarar que todo este tsunami de nombres y divisiones internas se da en el contexto de declarar a Mendoza en emergencia de seguridad (ver página 3).



