Mauricio Macri optó ayer por conjurar el impacto de la derrota
Legislatura para aplicar sanciones más duras contra los llamados " trapitos", limpiavidrios y lomanifestantes que utilicen palos y máscaras o ensucien monumentos históricos y edificios públicosde la Ciudad. El argumento básico fue el de "desterrar las mafias que hoy se han enquistado en lasociedad". Retomar la iniciativa en la Ciudad, mostrar gestión y remarcar el tropiezo del kirchnerismoen Mendoza fue la fórmula que encontró para evitar hablar del papelón propio y contener el malestarque generó el resultado negativo en la tropa. Al menos en los pasillos, funcionarios y legisladoresmacristas coincidían ayer en lo mismo: que la estrategia desarrollada en la provincia -donde serompió con los socios históricos del PRO, el Partido Demócrata (PD), para llevar como cabeza delista al piloto de rally Orly Terranova-"fue un desastre". El empresario mendocino quedó cuarto en esas elecciones locales que ganó por ampliomargen la UCR, sin lograr una banca en el Concejo. El PD, en cambio, salió segundo y se aseguróun escaño, al igual que el Partido Socialista que se ubicó en el tercer puesto. Las miradas del PRO apuntaban ayer hacia dos responsables principales: el diputado provincialJorge Macri y el asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba. Al primo -a cargo de la estrategia electorallocal- se le recrimina haber roto con los "gansos", a dos meses de los comicios, el acuerdo por elque habían concensuado una lista común en 2009. Al ecuatoriano se le imputa haber asegurado hastaúltimo momento que "Orly salía segundo". Ayer Macri prefirió ante la prensa minimizar las elecciones. "Son muy chiquitas y difícil deextrapolar conclusiones definitivas, pero lo que queda claro es que hay un fuerte retroceso delapoyo de la sociedad al kirchnerismo", dijo en relación al quinto puesto obtenido por el PJ enMendoza y su derrota en Pinamar. Es verdad que se trató de una elección menor -se renovó la mitad de las bancas del Concejo-pero en términos políticos adquirió una dimensión nacional, de cara a la pelea presidencial de2011. Para Macri era la oportunidad de hacer pie en la tierra de Julio Cobos y consolidar suproyecto presidencial en el interior, de la mano del piloto, tras la ruptura con su sociobonaerense, Francisco De Narváez. Era además un test para postular a Terranova como intendente. Esoexplica la presencia del propio jefe comunal y de Gabriela Michetti en Mendoza para participaractivamente de la campaña. La derrota sumará más argumentos para su flamante jefe de campaña 2011, Humberto Schiavonni-cercano a Ramón Puerta- quien alienta alianzas con el PJ disidente en lugar de apostar a figurasque no vienen de la política tradicional.
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Macri vino a apoyar a Terranova a Mendoza, pero no alcanzó.
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Macri vino a apoyar a Terranova a Mendoza, pero no alcanzó.
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Michetti también vino a Mendoza.
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Orly Terranova quedó cuarto en las elecciones, sin lograr una banca en el Concejo.
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El asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, del PRO, aseguró hasta último momento que Orly salía segundo.