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Muy molesto se mostró el presidente del directorio del IPV, Omar Parisi, ante el pedido de informes realizado por el diputado Rómulo Leonardi (PD) para que ese organismo dé explicaciones sobre las diferencias que existen entre el valor del m2 que maneja el instituto, cercano a los $5.000, contra los $4.000 que calcula el programa nacional Procrear al momento de otorgar los préstamos.
“Antes que nada es una falta de respeto que este pedido de informes les llegue a los periodistas antes que acá. Me hablan de respeto cuando llaman primero a la prensa”, le dijo Parisi a UNO, trayendo a cuento el cruce que tuvo la semana pasada con Jorge Tanús (PJ), presidente de la Cámara de Diputados. Es que al parecer Parisi respondió a un pedido de informes realizado por los radicales “cuyo contenido fue considerado pobre y mal presentado. La situación incomodó al presidente de Diputados y su reacción no se hizo esperar. Es que Tanús envió un comunicado a los medios en el que hizo conocer su exigencia de disculpas formales del directorio del Instituto de la Vivienda hacia los diputados de la UCR”, publicó UNO en su edición del 21 pasado. Aún sin tener el mentado pedido de informes rubricado por Leonardi en la mano, pero perfectamente informado sobre el particular, Parisi dijo: “Las dudas se podrían haber solucionado con un llamado telefónico”. La diferencia Respecto del fondo de la cuestión, la cara visible del IPV advirtió de que las obras que realiza el Instituto incluyen la urbanización de los terrenos. “El tendido eléctrico, el alumbrado público, cordón, cuneta y banquina, y los cruces de calles. A esto se le suman los veredines, el arbolado público y la instalación de agua, cloacas y gas natural. Esto en el Procrear no se tiene en cuenta porque para acceder al crédito el lote debe estar urbanizado”, explicó el funcionario, quien reveló que las obras necesarias para dejar un lote de 200m2 apto para edificar demanda entre $50.000 y $60.000. “Pero, además, tenemos otro problema: la gran cantidad de obras que tenemos que hacer para que AYSAM, Ecogás y Edemsa nos habiliten los servicios. Por ejemplo, en el barrio de ATSA que estamos construyendo a la vera del Acceso Este hemos tenido que hacer una cámara reductora de presión para que nos autoricen el tendido de gas que costó $2,5 millones. Eso hace que el promedio del costo del metro cuadrado se eleve para nosotros”. A favor y en contra El ex director de Vivienda de Godoy Cruz y actual diputado Néstor Majul (UCR) se sumó al debate iniciado por Leonardi y acusó al gobierno de Francisco Pérez de pagar “entre 40% y 80% más el metro cuadrado que cualquier otra operatoria particular. Se compran terrenos muy baratos a los que después hay que hacerles mucha infraestructura para poder hacer viable el proyecto de construcción, entonces una casa que debería valer $5.600 o $5.700 el metro cuadrado, termina saliendo entre $9.000 y $11.000”. En la contracara, Hugo Gamboa, presidente del Círculo de Constructores de Mendoza, dijo que los valores que maneja el IPV son “correctos”, ya que “se trabaja en un prototipo de vivienda absolutamente estudiado” y que, además, la compra de materiales se realiza dentro del marco de los Precios Cuidados. “Me parece muy bien que se haga un pedido de informes porque, como constructores, queremos saber de dónde sacan esos precios que a veces nosotros no conseguimos”, dijo el dirigente. En cuanto al valor del m2 en el sector privado, Gamboa evitó dar un número, puesto que ese valor “puede variar mucho por las terminaciones que se elijan”. También influye la zona donde la casa esté ubicada.



