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Hace 6 años este joven estudiante de Abogacía se decidió a integrar el PRO, lo fundó en estas tierras y se convirtió en el presidente de la juventud del partido. Con el 25% de los votos se erigió en edil

“No soy un político, soy un vecino que se involucró y hace política”

Por Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.com.ar

Mide 1,93m y cuando se sienta en el café en el que está pactado el encuentro, sin querer levanta la mesa con las rodillas. Para las desprevenidas mujeres del bar que posiblemente no lo conocen y tampoco lo votaron en las pasadas elecciones de concejales de Ciudad podría ser un emergente modelo. Pero este joven de ojos verdes y finos rasgos que hace 6 años eligió “hacer política” de la mano del PRO dio un batacazo en las urnas: pese a ser una cara nueva de sólo 28 años consiguió el 25% de los sufragios, asegurándose su banca y otra para su compañero de lista del PD.

Si bien su gurú político es Mauricio Macri, Gustavo Senetiner asume que lejos de Queen –la banda que enloquece a su líder– él se inscribe en los fanáticos de la cumbia, juega fútbol de salón en los Halcones Galácticos del Bajo Flores y es fanático de River.

“El domingo de las elecciones fue el del superclásico y como a las 21, me llama Mauricio y yo lo primero que le digo es que se comieron dos, y lo empiezo a gastar y él me contesta, 'boludo yo te llamo para felicitarte porque ya se dice que sacaste el 25% de los votos y vos me salís con el partido'”, cuenta este joven que admite que el resultado de las urnas no lo sorprendió porque lo leyó cuando “timbreamos cada rincón de la ciudad”.

Para muchos votantes, e incluso para algunos políticos contrincantes, Senetiner era un novato sin chances de llegar al Concejo Deliberante. Sin embargo, este futuro abogado –le quedan dos materias para recibirse– hace ya años que recorre los recovecos de la actividad política y parece haber aprendido de qué se trata.

Dejó Mendoza con sólo 3 años, cuando su padre –primo del dueño de la bodega que lleva su apellido– consiguió un buen trabajo en la provincia de Buenos Aires. Allá hizo todo el colegio este muchacho, que se autodefine como “un ñoño” (fue primer escolta en la primaria y obtuvo 9 de promedio en la secundaria) y con sólo 17 años fue presidente del centro de estudiantes de su escuela.

Pero esa fue sólo la puerta de entrada. En aquella provincia un compañero del colegio le habló del PRO y se involucró tanto que no sólo se convirtió en el presidente de la Juventud Nacional del partido sino que lo fundó en estas tierras y se dispuso a captar a sus pares.

“Para mí ser joven es un accidente cronológico, no es una virtud. Si los jóvenes llegamos a tener una candidatura es por mérito. Sí aliento la participación de los jóvenes, pero no me desespera, no es que piense que los jóvenes tenemos que copar todos los espacios de poder, a eso se llega por esfuerzo y mérito”, dice Senetiner, quien en la pasada elección recibió el apoyo de unos 100 jóvenes de todo el país que vinieron para hacer de fiscales y de otros 400 voluntarios locales.

Trabajo de hormiga amarilla

Este líder de la juventud del PRO, que parece cumplir con todos los preceptos de un hombre políticamente correcto y en cada frase que pronuncia siempre incluye un “pienso en lo que sea mejor para los mendocinos”, fue a las bases de la antigua política y eligió fundar su candidatura en recorrer la ciudad y la provincia caminando.

“Lo nuestro fue un trabajo de hormiga, silencioso. Empezamos juntándonos en cafés, en mi casa, en estaciones de servicio de San Carlos, dando una charla en San Rafael. Cuando íbamos a los barrios del oeste de la ciudad nos decían los locos de la remera amarilla, porque pensaban que nunca un partido que creían que era sólo porteño podría llegar a hacer una buena elección acá, pero mientras los que gobernaron 30 años se confiaron en ese tradicionalismo del mendocino e hicieron la plancha, nosotros salimos a caminar y comprobamos que el mendocino se puede arriesgar a un cambio”, remarca, y asegura que está a favor de la alternancia en el poder, porque “perpetuarse termina corrompiendo y generalmente dejan de escuchar al vecino”.

Sin clientelismosAprovechando su gran altura Senetiner supo jugar básquetbol en el Club Mendoza de Regatas y demostró ser un buen dos en el equipo de fútbol de salón con el que salió campeón del torneo Quilmes. Quizás en esos entrenamientos surgió lo que el llama su única virtud: “Saber armar equipos”, específicamente equipos de trabajo.

“El error de muchos políticos es pensar desde el yo y esos yoísmos no nos han llevado a buenos puertos. Yo me he caracterizado por no imponerme, soy de los que creen en la eficiencia del trabajo en equipo. Siempre me pareció que lo ideal es rodearse de gente idónea y que cada uno dé lo mejor”, dice, y parece que ensaya un discurso que al pasar escucha una pareja de otra mesa y ambos asienten con la cabeza, como aprobando la mirada de este político naciente.

Buscando llevar agua para su molino y obviamente hacerse conocer, Senetiner dice haber caminado “todas las secciones que conforman la ciudad” y apela a la metáfora para hablar de las notorias diferencias económicas y sociales que se levantan como muros entre distintos barrios citadinos.

Allí se encontró con otro vicio de la política que dice querer desterrar. “Palpé el gran clientelismo que hay, y eso no es digno. Muchos me decían Gustavo, cuando vos subás nos vas a tener que dar esto o aquello, y eso no hacía más que mostrarme que la mayoría de la gente ve a los políticos como seres que están por encima y que cuando llegan se corrompen. Nuestra meta es apostar a un cambio cultural y transformar ese clientelismo en trabajo digno”, dice convencido y ante mi cara, admite: “Puede que vos pensés 'este pibe es un utópico', pero bueno prefiero serlo antes que resignarme. Si un político no tiene sensibilidad social nos está robando el tiempo a todos”.

Impuso el eslogan “votá lo nuevo” y destronó a partidos tradicionales

En la semana previa a las últimas elecciones a concejales, que se celebraron el pasado 30 de marzo en Ciudad, el macrista Gustavo Senetiner apeló a la frase “Quiero que nos den una oportunidad, vamos a trabajar para resolver los problemas de los vecinos poniendo el Estado al servicio de la gente y no de los políticos”, y la recalcó en su último mitin.

Previamente el líder del PRO, Mauricio Macri, le dio todo el apoyo y luego envió a Mendoza a figuras claves del partido, como la senadora Gabriela Michetti y el diputado Miguel Del Sel. El mismo jefe del Gobierno porteño llegó vestido con la camiseta de Boca Juniors y junto con recordadas glorias xeneizes de la talla de Martín Palermo y Carlos Javier Colorado Mac Allister, organizó un partido de fútbol a beneficio.

Ya sea por su insistencia en caminar toda la diudad o por el gran respaldo que consiguió desde las filas del equipo de la remera amarilla, Senetiner y su compañero de fórmula, César Sayavedra (PD) obtuvieron el 25% de los sufragios, duplicaron en votos al Frente para la Victoria y al Frente de Izquierda, quienes rozaron el 13% . Con esta cantidad de votos lograron imponer su alianza como la segunda fuerza, detrás del radicalismo, que consiguió el 37%.

Era necesario hacer base en Mendoza de cara a las elecciones del 2015

Luego de que en algunas elecciones en otros departamentos no consiguieran los resultados esperados, los líderes del PRO local sellaron la alianza con el PD en busca de consolidarse como opción al oficialismo de Capital (UCR) o al Frente para la Victoria. “Era necesario para esta alternativa nacional hacer base en Mendoza, porque habíamos hecho buenas elecciones en San Juan y en Santa Fe con Miguel Del Sel. Creo que los argentinos no necesitamos un líder mesiánico sino alguien que haya demostrado su capacidad y que demuestre que se puede”, señala Gustavo Senetiner en alusión a Macri, en vistas a las elecciones presidenciales del 2015.

Multa

$30.000 es la sanción que impuso la Municipalidad de Capital al club Pacífico, donde se jugó el partido a beneficio del PRO, teniendo en cuenta que a través de una inspección se había constatado que la institución deportiva había infringido la clausura por un accidente en el recital de La Bersuit.

Senetiner dice que va a conservar su bajo perfil y continuará caminando la ciudad, lo que fue su caballito de batalla Con la camiseta de sus amores (River Plate) enfrentó al líder del partido, Mauricio Macri, y hasta se atrevió a hacer dos goles en ese partido a beneficio. El día del superclásico –y de la elección que ganó– bromeó con el jefe de Gobierno porteño por el triunfo de River.

Armando proyectos de gobierno con la Fundación Pensar

La fundación que preside Mauricio Macri –se autodenomina como la “usina de ideas del PRO”– tiene por meta desarrollar planes de gobierno y formar a sus dirigentes. Allí Gustavo Senetiner integra el directorio y luego de sentar el año pasado sus bases en Mendoza busca a través de ella capacitar técnicamente a quienes pretenden integrar las filas del partido como dirigentes en estas tierras. “La idea es que podamos perfeccionarnos de la mano de grandes políticos que conforman la fundación, porque sabemos que aquí hay un gran potencial de personas que quieren participar en política y queremos que saquen lo mejor de sí”, confía Senetiner.

Perfil

Gustavo Senetiner, concejal electo de Capital.

Nació 10/12/1985Profesión Estudiante de abogacía

Estado civil solteroHijos no tiene

Su carreraCon sólo 17 años Senetiner ya era presidente del Centro de Estudiantes de su colegio en Pergamino, Buenos Aires. Militó en la universidad y en el 2013 fue electo presidente de la Juventud del PRO. Fundó ese partido en la provincia y el pasado 30 de marzo fue electo concejal por la alianza que conformó su partido con el PD.

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