Ni la Justicia ni la Dirección General de Rentas logran poner freno a este negocio. En menos de un mes la policía secuestró más de mil cubiertas, pero como no tienen identificación que corrobore que son robadas el delito es sólo de encubrimiento.

No hay con qué darle al mercado ilegal de ruedas en Mendoza

Por UNO

El mercado ilegal de la venta de ruedas robadas se posiciona en la provincia como uno de los más redituables e indestructibles. A los miles de pesos de ganancias que genera a sus mentores se les suman dos situaciones que lo vuelven por demás atractivo: ni la Justicia ni Rentas parecen hacerles mella.

Como muestra de los dividendos que genera y la impunidad con que cuenta valga decir que un detenido por el robo de cubiertas en marzo pasado en el barrio Bombal de Godoy Cruz, quien fue acusado de robo simple –delito  excarcelable– y no tiene acreditada profesión alguna, solicitó días atrás la autorización para ir al Mundial de Brasil y para conseguirlo ofreció presentar los comprobantes de los pasajes a ese país. Y un  dato no menor: en sólo 7 allanamientos realizados en menos de un mes a gomerías Guaymallén y Las Heras la policía secuestró más de 1.000 cubiertas de dudosa procedencia valuadas en $500.000.

A diferencia de lo que ocurre con los autos, que suelen estar identificados con número de chasis en distintas partes, la mayoría de las ruedas no tienen identificación alguna, por lo que se vuelve mucho más difícil corroborar  que efectivamente son robadas y por tanto como la Justicia no puede afirmar que quienes las tienen a la venta pueden ser quienes las robaron, se los acusa del delito de encubrimiento, que es excarcelable.

Sorteada la  barrera legal, el escollo tributario parece ser sólo un trámite. Si el negocio no cuenta con los factureros correspondientes a la compraventa de bienes usados, personal de la Administración Tributaria Mendoza  clausura el local durante 4 días y el titular deberá pagar una multa de entre $1.000 y $3.000, algo que podría costear vendiendo sólo un neumático de un Ford Kinetic, que en el mercado ilegal cuesta cerca de $3.000, es decir casi la mitad de su valor en un negocio legal.

Un negocio sin fin

Para conocer la dimensión de cómo se comporta actualmente el robo de vehículos en la provincia, que en su mayoría tienen como destino algunos desarmaderos y por ende nutren también con sus ruedas alguna gomería ilegal, Diario UNO buscó conocer la estadística local de ese delito. Desde el Ministerio de Seguridad negaron tener ese registro aduciendo que desde hace unos años lo investiga la Fiscalía de Delitos Complejos. Según las  cifras de denuncias que posee la Coordinación del Ministerio Público, a la que llegan datos de todas las fiscalías, en los primeros cinco meses del 2014 en el Gran Mendoza han robado 1.704 autos, lo que supone que  diariamente se roba un promedio de más de 11 vehículos. Entre los seis departamentos el que lidera el ranking es Ciudad con 453 y lo sigue de cerca Guaymallén con 440 autos sustraídos en ese lapso.

“Es un negocio que alimenta a toda una red. Esta gente trabaja con menores de edad que son los que, como se dice en la jerga, “levantan” las ruedas en la calle o roban el auto. A ellos les dan por ejemplo $500 por  neumático que traen. Otros son los que desarman y finalmente las ruedas llegan a los vendedores ilegales, que dependiendo de si es de alta gama o no o que tiene una llanta de aleación, termina vendiéndola en $5.000 más o menos, o sea que le saca 10 veces más de lo que paga por la rueda y aún así la venden al 50% de lo que cuestan en el mercado legal”, cuenta el subcomisario de la División Automotores, Marcelo Villanueva, quien con su personal ha liderado los últimos 7 allanamientos realizados en Guaymallén y Las Heras, en los que en sólo un mes se secuestraron 764 cubiertas y 352 llantas, además de varias ruedas completas.

Zona roja

Si bien este delito como tantos otros parece tener un dinamismo propio, ya que se corre de zona cada vez que se detiene a algún delincuente, los investigadores marcan como zonas rojas del robo de neumáticos las calles del barrio Bombal tanto del lado de Ciudad como en el sector que pertenece a Godoy Cruz, y en este departamento también los alrededores del Hospital Español.

“También está el sector de alrededor de la Universidad Tecnológica Nacional, la calle Arístides Villanueva y alrededor de la Casa de Gobierno, que son lugares en donde los empleados dejan estacionados sus autos por  varias horas y los delincuentes que hacen algo de inteligencia saben que tienen mucho tiempo para actuar”, cuenta un pesquisa que asegura que esas ruedas terminan vendiéndose en Guaymallén y Las Heras.

Ya hay un  manual que enseña cómo robar en los Peugeot

Semanas atrás un diario nacional publicó que en el país hay una ola de robos de ruedas de auxilio que sufren los usuarios de los Peugeot 308 y 408, sobre todo, e incluso se  conoció un informe detallado explicando paso a paso cómo sustraer el repuesto en esos vehículos. El insólito Manual para Cacos parece circular entre los ladrones de neumáticos aunque no hay en Mendoza registros de que exista ese instructivo, que en principio es sólo para los vehículos de marca Peugeot. El fenómeno se produce esencialmente en Buenos Aires y hay videos que muestran cómo los malvivientes leen un librito antes de proceder a sacar la rueda.

El fenómeno comenzó a advertirse a fines del año pasado

Personal de la Dirección de Prevención del Delito contra la Propiedad del Automotor alertó a fines del año pasado que a nivel nacional el robo de neumáticos superaba ya los índices de los propios vehículos.

Algunos, por lo  menos, no dejan el vehículo en el piso

Muchas de las denuncias recibidas en la policía dan cuenta de que encuentran sus autos sostenidos por ladrillos, troncos u otros elementos.

Esto se da especialmente cuando se llevan las cuatro ruedas. Los ladrones se toman el trabajo de dejar el auto equilibrado y no en suelo.

De este modo quienes observan desde sus casas o desde su oficina si “el auto está” muchas veces no advierten la sustracción y recién se dan cuenta cuando llegan al lugar. Claro que no siempre es así yen los robos rápidos los ladrones sacan una rueda y huyen enseguida sin importarles cómo ha quedado el rodado.

Crece la venta de tuercas y bulones antirrobo

Así como crece la cantidad de robos de neumáticos también va en aumento el interés de los propietarios de autos por adquirir tuercas o bulones antirrobo. Hay de todos los precios pero las más baratos cuestan algo más de  $100.

Directo al Mundial, con pasajes y reserva de hotel

Los movimientos dudosos van y vienen hasta una gomería de barrio. La información policial asegura que hasta allí llegan varios de los ladrones dedicados al robo de ruedas y con ese dato la policía solicita un allanamiento a la Fiscalía de Delitos Complejos, a cargo de la investigación de estos hechos.

Con los efectivos necesarios, acompañados de personal de Administración Tributaria Mendoza e inspectores de la Comuna –chequean si el comercio es legal– se realiza el operativo, que termina en el secuestro de  centenares de ruedas sin los comprobantes de compra del propietario de la gomería.

Como nadie puede asegurar que el grueso de esas ruedas son efectivamente robadas, y mucho menos que el titular del negocio haya participado en el hurto, a éste se lo acusa del delito de encubrimiento agravado, que  tiene una pena que va de 1 a 6 años de prisión y por tanto es excarcelable. Por esta razón ese gomero deberá, en el peor escenario, regularizar algún trámite con Rentas o con la Comuna y volverá a abrir su negocio.

“El encubrimiento agravado con fines de lucro es excarcelable. Sin embargo el artículo 293 del Código Penal estable cuándo es posible otorgar la libertad de un sospechoso teniendo en cuenta que si por ejemplo ya tuvo dos  recupero de la libertad (por delitos anteriores) y hay un tercer hecho, entonces esa persona no está sujeta al proceso”, precisó Claudia Ríos, una de las fiscales especiales abocadas a la investigación de este delito.

Teniendo  en cuenta estas contemplaciones del Código Penal, aquel que afronte su primer allanamiento o detención por el robo de cubiertas, asesorado por cualquier abogado sabe que tiene a su favor al menos dos  detenciones más para seguir especulando y mientras continuará generando dividendos con su negocio.

Tal es el caso del detenido el 24 de marzo pasado tras una persecución policial por el robo de ruedas en el barrio Bombal de Godoy Cruz. Ese detenido y un cómplice huían en un Peugeot 206 que la policía interceptó en la  Costanera, frente al Área Fundacional, en donde el cómplice murió en un enfrentamiento con los efectivos. En ese auto se encontraron las ruedas originales y numeradas de una camioneta Toyota. Ese detenido fue acusado  de robo simple y más tarde recuperó la libertad, aunque sigue sujeto a la investigación y no puede abandonar el país.

Sin embargo en los últimos días solicitó a la fiscalía de Delitos Complejos la autorización para viajar al Mundial de Brasil y para comprobar esto ofreció presentar los pasajes y las reservas de hotel que corroboraran que su  destino es ese país. Lo llamativo es que en su encuesta ambiental realizada tras la detención no figura que tenga empleo alguno.